El Foro de la Familia, siguiendo el proyecto “la sexualidad sí importa. Sin ningún GENERO de duda”, lanza la nueva página web que consiste en un Observatorio de adoctrinamiento de género. Este blog fue, por decirlo de alguna manera, el preámbulo a esta web que por fin ha visto la luz, y que poco a poco irá cobrando más importancia y más movimiento.

Os remito a ella para que vayáis echándole un vistazo, porque poco a poco, pretendemos que sea un referente documental y de criterio para las familias, la sociedad, los medios…

http://www.adoctrinamientodegenero.org/

Este blog aún no desaparecerá, pero sí gradualmente irá quedando en un segundo plano hasta que un día será totalmente sustituido por la Página Web.

Muchas gracias por leernos!

 Un cordial saludo.


El Instituto Mexicano de Orientación Sexual advirtió que 31 estudios realizados en diversos países demuestran que las personas homosexuales presentan más conductas de riesgo que las heterosexuales, como consumo de drogas, violencia dentro de la pareja e intentos de suicidio; configurando ‘un perfil de riesgo’ en contra del bienestar de los niños adoptados.

Indicó que estos estudios científicos se realizaron en Brasil, Holanda, Noruega, Inglaterra, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Francia y Australia; y señalan que en comparación con los heterosexuales, los homosexuales “presentan mayores problemas como: intentos reales de suicidio, depresión y consumo de sustancias adictivas”.

Además, “son más proclives a desarrollar conductas de riesgo en materia de enfermedades de transmisión sexual; y tienen una tendencia significativamente mayor a sufrir violencia en su vida de pareja en comparación con las personas heterosexuales”.

Uno de estos estudios es “la encuesta nacional de los Estados Unidos sobre violencia en parejas: ‘Extent, Nature, and Consequences of Intimate PartnerVviolence. Research Report’, realizada en 2000 y aplicada a una muestra nacional representativa de 14 mil 216 casos”.

La investigación señala “que las mujeres lesbianas reportan haber sido víctimas de violencia de parte de su pareja (una o varias) en 39.2% de los casos entrevistados, mientras las mujeres heterosexuales reportan 21.7 porciento”.

“En cuanto a los hombres homosexuales, 23.1% reportan haber sufrido violencia de parte de su pareja (una o varias), mientras los hombres heterosexuales sólo reportan haberla sufrido en 7.4% de los casos”, añadió el instituto.

En cuanto al consumo de drogas, indicó que un estudio en Estados Unidos sobre 9 mil 888 personas, señaló que “los hombres homosexuales y las mujeres lesbianas reportaron un consumo significativamente mayor de drogas como cocaína, heroína y marihuana (en un porcentaje de 110% o más) en comparación con las personas heterosexuales (Cochran, Ackerman et al., 2004)”.

Asimismo, en Holanda se realizó en 2006 un estudio sobre tendencias suicidas -“Suicidality and sexual orientation: differences between men and women in a general population-based sample from The Netherlands”-, que concluyó que el 40.2 por ciento de los hombres homosexuales entrevistados había contemplado el suicidio, mientras que entre los heterosexuales el porcentaje bajaba a 7.8 por ciento.

En el caso de las mujeres lesbianas, el 23.3 por ciento había contemplado el suicidio, mientras que en las heterosexuales la era del 12.3 por ciento.

Por ello, el Instituto Mexicano de Orientación Sexual expresó que sobre la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan adoptar, “debe prevalecer el mandato de la Constitución Mexicana que en su artículo 4° exige la protección del bienestar superior de los niños y por lo tanto, se debe tomar en cuenta ‘el factor de riesgo’ en la conducta homosexual ampliamente estudiada en naciones donde el tema ha sido debatido ampliamente”.

Aciprensa, 16 Julio de 2010

Fuente: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=30354


ESCUELA PARA PADRES

30 Virtudes y valores humanos como base para la educación sexual de los hijos.  

No existe la educación sexual de los hijos, sin relacionarla con las virtudes y valores humanos. Los padres tienen obligación de saber, cómo encarar la educación sexual de los hijos, en función de lo que son ellos y de lo que quieren ser en su vida, teniendo en cuenta como prioridad su religiosidad, madurez de personalidad y no los aspectos técnicos y científicos. Esta educación, solamente puede ser presentada de manera integral y coherente, con la formación moral y religiosa, por lo que nadie tiene el derecho a sustituir a los padres para enseñársela. 

El sexo es una parte muy importante de la vida. Está ahí y no puede ignorarse, pero tampoco debe pensarse que es el epicentro del mundo, por mucho que la misma vida, soportada por lo medios de comunicación, intenten mezclarlo con todas las actividades y ponerlo como eje de nuestra existencia. Es muy importante reconocer la importancia y dimensión moral y religiosa que tiene y explicarlas bien a los hijos. 

Ni el Estado, ni las escuelas, ni nadie, puede obligar a los padres a que sus hijos reciban en las escuelas, unas enseñanzas que vayan en contra de sus convenciones morales y religiosas, pues la educación sexual de los hijos, es un derecho básico, innegociable,  irrenunciable e intransferible de los padres y debe ser impartida por ellos mimos, bajo su guía o por quien ellos, con plena libertad y conociendo, deleguen el alcance de esa obligación. 

Únicamente son los padres los que tienen que decidir la enseñanza y la conducta sexual de los hijos y oponerse. Tienen que defender su libertad y su derecho, a cualquier injerencia ideológica de los Estados que quieran realizar a través de los profesores o sexólogos, en la enseñanza de esta materia, pues es un grave error dejarla en manos de estos. La raíz de la solución al problema de la educación sexual y para evitar las conductas de riesgo, es educar a los hijos en una sexualidad responsable, dentro de los criterios de la moral y la religión. 

La mayoría de las veces que tratan los Estados sobre educación sexual, suelen producirse resultados irreversibles. Cuando surja un problema motivado por esa mala educación, ellos no van a estar con el hijo. Los únicos que van a estar con los hijos son sus padres. Las consecuencias de una explicación distorsionada, que deje aparte la educación moral y religiosa en el tema sexual, pueden conducir a graves situaciones, donde los únicos perjudicados son los hijos y los padres, no los maestros ni los sexólogos. Así que padres, ya lo saben: Mucho ánimo, nunca es tarde, nunca es inútil y nunca es en vano. 

La sexología no estudia la parte moral y religiosa de la sexualidad humana. Se centra únicamente, bajo el punto de vista científico, en su funcionamiento genital, fisiológico, social y psicológico. Por lo tanto la parte más importante para las personas y especialmente en la formación de los hijos, es la parte moral y religiosa, la materia que no estudian los sexólogos. Por esta premisa, de muy mala forma podrán darles consejos morales y religiosos a los hijos. 

Los padres tienen que estar muy bien informados, sobre todos los aspectos relacionados con la sexualidad de sus hijos. Para ello disponen de muchísimos libros, conferencias, páginas de Internet, etc. Pero sobre todo, deben informarse bien de los sacerdotes, pastores, rabinos, imanes y personas bien formadas, que sean expertos en enseñar este tema. Todos los padres han sido cocineros antes que frailes y saben cuales fueron sus puntos fuertes y sus puntos débiles, sus éxitos y sus fracasos, en el tema sexual. Para la época actual, tienen que añadirle un coeficiente multiplicador del mil por uno, puesto que los hijos están sometidos a una constante presión sexual, por sus amigos y por la sociedad en general, que se refleja en los medios de comunicación, Internet y las pantallas electrónicas. 

El amor dentro de la sexualidad es la plenitud. La relación sexual es la manifestación física del amor, por lo que no se puede reducir a un simple tema de genitales y de reproducción, ya que la genitalidad es algo muy personal e intimo de cada persona y está complementada con los sentimientos, los afectos y la educación y práctica de las virtudes y valores humanos. La realidad científica de la sexualidad, es labor de otros profesionales, pero la educación sexual en sus aspectos morales y religiosos, es obligación insustituible e irrenunciable de los padres. 

30 Virtudes y valores humanos, como base para la educación sexual de los hijos. Para tener buenos resultados con los hijos, en la enseñanza de la sexualidad, es imprescindible que los padres, previamente, les hayan puesto los cimientos de una buena formación moral y religiosa. No se puede empezar la casa por el tejado, ni enseñar sexualidad a los hijos, si no tienen el soporte, entre otras muchas cosas, en el ejemplo dado por las padres y en tener un gran conocimiento y una buena práctica, de las siguientes virtudes y valores humanos: 

Abstinencia, amor, autodisciplina, castidad, decoro, decencia, educación, familia, fe, fortaleza, generosidad, honestidad, modestia, obediencia, oración, orden, paciencia, perdón, prudencia, pudor, pureza, recato, religiosidad, respeto, responsabilidad, sencillez, templanza, tolerancia, virginidad masculina y femenina, voluntad, etc. 

La forma y profundidad de enseñar las virtudes y valores humanos, relacionados con la sexualidad, dependerá de la edad fisiológica y mental, de cada uno de los hijos o hijas. Aunque en la escuela todos tienen la misma edad aproximadamente, los condicionantes educacionales, físicos y mentales, pueden ser totalmente diferentes. No puede ser “café para todos”. Es un tema tan importante, donde cualquier error en la educación moral de la sexualidad de los hijos, puede tener resultados catastróficos e irreversibles. 

No se puede dejar la educación sexual de los hijos, en manos de los maestros de la escuela ni de los sexólogos, pues aunque tuvieran muy buenas intenciones, jamás podrían sustituir a los padres, ni a los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes. Cómo se va a poder hablar de sexo a los niños en una escuela, si en el aula hay niños y niñas en diferentes edades y circunstancias personales y mentales, totalmente heterogéneas, y donde el conocimiento de la interioridad de los niños, por parte de los maestros, es nulo o prácticamente nulo, en comparación con el conocimiento que tienen sus padres. 

Algunas veces los padres no saben, no se sienten seguros, o creen que no están muy bien preparados, para cumplir su misión educativa, que es hablar con sus hijos, para guiarles hacia la plenitud de su desarrollo físico, mental y religioso. Si no se atreven a hablarles sobre la moralidad y religiosidad de la sexualidad, deberán formarse profundamente en este tema, para buscar el conocimiento y las herramientas necesaria, que les permita hacerlo. Así educaran unos hijos, para que sean felices y no se metan en problemas sexuales. Si no se forman adecuadamente, sus hijos muy posiblemente, recibirán la información inadecuada a través de sus amigos o en lugares, donde no siempre tienen buenas intenciones. Si los padres creen profundamente en la verdad de lo que dicen, los ataques que reciban por mantener con firmeza su derecho a educar, no pueden tener otro efecto que el de reforzar su verdad. Y estas conversaciones, tan íntimas e importantes, donde se habla, uno a uno, con los hijos, les unen mucho más con los padres y quedan siempre en el recuerdo. 

Hay muchas cosas a tratar con los hijos relacionadas con el sexo, pero cada una a su debido tiempo. Desde muy pequeños, los padres tienen que enseñar a sus hijos las características del cuerpo humanos, así como las grandes diferencias fisiológicas entre los sexos. A tener un cuidado exquisito con su propio cuerpo, haciendo hincapié en la práctica de las virtudes y valores humanos, así como los peligros que representa para ellos y los demás, las acciones y las miradas que conlleven desvergüenza, descaro, inmodestia, indecencia, consentimiento, indiscreciones, etc. 

No se les puede enseñar las mismas cosas a los hijos pequeños, que a los adolescentes. Estos tienen que tener las bases bien aprendidas desde pequeños, para que puedan entender y llevar a efecto las enseñanzas que sus padres les vayan dando. Los padres deben enseñarles que el sexo humano, no se puede reducir únicamente a conceptos de placer. Que delante del sexo hay todo un por qué de su existencia y utilización, ya que es la máxima expresión del amor, reflejado entre dos personas diferentes. La sociedad actual lo presenta como una visión muy superficial, de una parte de la vida. 

La mayoría de los hijos suelen pedir que sean sus padres quienes les eduquen sexualmente. Las preguntas difíciles y las dudas, prefieren hacérselas a los padres, antes que a los maestros e incluso mucho menos hacerlas públicamente, delante de sus compañeros en la escuela. Muy pocos prefieren ser educados por personas ajenas a sus padres. Cada hijo es distinto y por lo tanto con necesidades y capacidades diferentes, que le llevan a que esa necesidad de conocer su sexualidad, que tienen en potencia, la quiera vivir en plenitud de forma íntima. Si en algún momento, los hijos no quieren o no se atreven a hablar con sus padres de este tema, es que no ha habido una educación sexual desde la niñez y por lo tanto, faltan de incorporar a su vida la práctica de las virtudes y valores humanos, relacionados con la educación sexual. 

Algunos adolescentes se creen que saben todo sobre la sexualidad, porque se lo ha explicado un compañero de la escuela, los maestros, los sexólogos, se han leído un libro sobre la materia o han navegado en las páginas de Internet, pero al final, no saben nada. Muchas veces tienen demasiada información recibida de gente con poca formación. Pero también tienen la ignorancia de que saben ya todo, lo que conlleva muchos más problemas, porque tienen que enfrentarse a situaciones que antes no tenían y no están preparados. Hay otros jóvenes que no quieren saber todo, porque reconocen que aun no es su tiempo. El sabio cree que no sabe mucho y el ignorante que sabe todo. 

Normalmente están desinformados de la cruda realidad y se encuentran solos frente a los peligros, que lleva una mala o peligrosa educación sexual. Hoy los medios de comunicación, los maestros y los sexólogos dicen a los jóvenes que estén tranquilos y que no les va a pasar nada: Que hagan lo que quieran, con quien quieran o puedan, cuando y como quieran. Solamente les dejan una premisa, que se pongan el preservativo. Es como decir al hijo coge la motocicleta, vete a la velocidad que quieras, por la calle prohibida que quieras y como quieras, pero, es si, ponte el casco. Seguro que se matarán o que se quedarán parapléjicos. 

Los hijos a determinadas edades, deben conocer los riesgos de las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Hay que decirles la verdad y contarles los riesgos que conllevan para toda la vida, como empiezan en bromas y terminan muy en serio.  En el aspecto sexual, el final de la promiscuidad, es morirse enfermos de sida, de venéreas, de papiloma, etc. Las enfermedad de transmisión sexual, en 40 años, han pasado de 5 enfermedades, que padecía el ser humano, a 33 enfermedades distintas y esto se debe al cambio de actitud y conducta en la sexualidad, al no haber habido una educación sexual, dentro de la moral y de la religión. Las enfermedades de transmisión venérea las curan los médicos, no maestros ni los sexólogos. Estas enfermedades se contagian por el simple contacto, aunque se usen preservativos. 

Los padres tienen que hacer hincapié en cuidar la sensibilidad y la privacidad de sus hijos, pues entre los maestros y los sexólogos, suele abundar la información, pero escasear la formación, lo que produce daños irreparables entre los hijos. No se puede reducir la enseñanza de la sexualidad, exclusivamente a la prevención de riesgos por saber usar bien el preservativo. 

La sexualidad humana es preciosa, la llave de la felicidad, el amor de dar y recibir, que se debe vivir en plenitud con la persona que se ama, aunque haya que esperar. Un padre que quiere a sus hijos, les dirá que es preferible que esperen a su madurez, porque nadie se ha muerto por mantener la abstinencia. 

Las relaciones sexuales promiscuas, producen en los jóvenes mucho pesar, pues creen que van a ser muy felices, por el hecho de entregarse mutuamente y de sentirse queridos, pero inmediatamente comprueban que no es cierto. Que lo que suele ocurrir, pasado un tiempo es, “que si te he visto, no me acuerdo”, máxime, si como es normal, se presentan los embarazos inesperados y tienen que enfrentarse a maternidades muy jóvenes, a los abortos y los síndromes post aborto.

Francisco (Blog “Mi cumbre”)

Fuente: http://blog.micumbre.com/2010/07/09/como-hablar-del-sexo-a-los-hijos-adolescentes/


Pier Paolo Pasolini no fue ni derechista, ni católico ni respetuoso con la moral burguesa y el estilo de vida convencional. Pero 35 años después de morir es el enemigo más duro del aborto.

A diferencia de la vulgaridad primitiva o chabacana que nos rodea, Pier Paolo Pasolini fue un testigo exquisito e incómodo del siglo XX. No hace mucho lo citamos aquí mismo, y dos lectores cualificados me han recordado que, entre otras herejías, Pasolini fue enemigo del aborto cuando la extrema izquierda –su área de referencia, aunque con todos los ricos matices de semejante personalidad- lo planteó en Italia. Sus argumentos valen hoy ciertamente para la parte intelectualmente viva de la izquierda española, y también para la parte de la derecha que no se rinda a los mismos complejos que –en vida de Pasolini- ahogaron al tibio centro, valga la reiteración.

Hace unos meses Jon Juaristi mencionó el asunto en ABC de manera brillante: “[Pasolini] se opuso en su día a la legalización del aborto, no por motivos religiosos, sino por su intuición, muy acertada, de que dicha medida relativizaría el carácter sagrado de la vida humana, sometiendo la definición de lo humano a convenciones culturales, cuando, precisamente, el gran logro de la civilización europea —según Pasolini, una civilización paradójicamente campesina— había consistido en liberar a lo humano de las constricciones de la cultura, situándolo en el origen de ésta“.

En sus Escritos corsarios Pasolini es contundente a la vez que sorprendente: “Estoy traumatizado con la legalización del aborto porque, como muchos, la considero como una legalización del homicidio. En sueños, y en el comportamiento de todos los días -como les pasa a todos los hombres- vivo mi feliz inmersión en las aguas maternas: sé que existía allí…”. Para él –no un reaccionario, no un pío devoto, pero sí un hombre capaz de pensar con su cabeza para incomodidad de los partidos de ambos lados- el aborto legalizado se convierte automáticamente en método anticonceptivo y, por consiguiente, en anclaje de la vida sexual a la sociedad de consumo. También en eso, “la falsa liberación del bienestar ha creado una situación igual y quizá más insana que en tiempos de la pobreza” .

El contexto en que hay que considerar el problema del aborto es mucho más amplio y va mucho más allá de la ideología de los partidos… El contexto en el que hay que integrar el aborto es precisamente el ecológico: la tragedia demográfica es la que, en un horizonte ecológico, se presenta como la más grave amenaza para la supervivencia de la humanidad… Los convencionalismos y los periodistas imbéciles siguen enterneciéndose con la ´parejita´ -como abominablemente la llaman-, sin darse cuenta de que se trata de un pequeño pacto criminal… antes todo hijo que nacía era bendito por ser garantía de vida; por el contrario, todo hijo que nace hoy es una contribución a la autodestrucción de la humanidad y por lo tanto es maldito… un nuevo poder falsamente tolerante… ha relanzado a gran escala a la pareja, otorgándole todos los privilegios y derechos por su conformismo. Pero a dicho poder no le interesa una pareja creadora de prole (proletaria) sino una pareja consumidora (pequeñoburguesa)… No me consta que los abortistas, en relación con el problema del aborto, hayan puesto en discusión todo esto (…) Los extremistas a ultranza del aborto… hablan del aborto como refiriéndose a una tragedia femenina, en la que la mujer está sola con su terrible problema, como si en ese momento el mundo la hubiera abandonado. Comprendo. Pero podría añadirse que cuando la mujer estaba en la cama no estaba sola…”

Para el varón [progre] el aborto ha adquirido un significado simbólico de liberación… Viene a ser un bellísimo y gratificante regalo… De ahí todo ese odio contra el que recuerde que un embarazo no deseado puede ser, si no culpable, al menos culposo… ¿Qué permite la sociedad ´tolerante´? Permite la proliferación de la pareja heterosexual… [sólo] en función del hedonismo consumista… lo que acentúa hasta el límite extremo el momento social del coito. Imponiendo además su obligación: el que no está emparejado no es un hombre moderno… Impone también una precocidad neurotizante. Niños y niñas apenas en la pubertad… tienen una experiencia del sexo que les quita toda tensión en el mismo campo sexual y toda capacidad, en el resto de los campos, de sublimación… Como pollitos de criadero…han absorbido en seguida la nueva ideología irreligiosa y antisentimental del poder: tal es la fuerza de atracción y de convicción de la nueva calidad de vida que promete el poder… Como pollitos de criadero, … han aceptado por ende el nuevo carácter sagrado de la mercancía y de su consumo… (…). Decir que la vida no es sagrada, y que el sentimiento es estúpido, es hacerles un inmenso favor a los productores“.

¿Cuál era su propuesta? “El fondo de mi enseñanza consistirá en convencerte de no temer lo sagrado y los sentimientos, de los que el laicismo consumista ha privado a los hombres, transformándolos en feos y estúpidos robots, adoradores de fetiches“.

Una lección para todos


Debido a mi sentimiento profundo de hierofanía, del carácter sagrado de todas las cosas –una cierta visión gnóstica que tengo del mundo- me repugna ver destruido el orden principal de la vida“. No hay en Pasolini cálculo electoral, ni el de los votos progres que se ganarán ni el de los que se pueden conservar nadando entre dos aguas: el aborto es un mal en sí mismo, de consecuencias lucrativas a corto plazo para una casta privilegiada –la que lo promueve o la que después lo tolera- y espantosas para todos a largo plazo. Lo que necesitamos es una generación de políticos que no piense en 2011 y 2012, sino en 2050, cuando los niños no nacidos hoy tendrían que dirigir el país, si es que éste existe entonces. Alguien debe explicárselo tanto a Celia Villalobos como a José Bono, a quien los nombra para sus cargos y a quien los adula cuando los tienen.

¿Esclavitud? La vida humana vuelve a ser un bien de mercado


La clave no es que haya o no “demanda social”. Lo importante no es el debate entre papagayos leguleyos sobre si liquidar un feto es o no “derecho” y cómo. Lo grave no es que Zapatero haya usado esto para encubrir una crisis que negó y de cuya gravedad es culpable. De hecho, por terrible que sea la crisis y por rentable que pueda ser en las urnas para la oposición, la razón la tiene el ateo, marxista y libertino Pasolini: el aborto en nuestro siglo es una consecuencia de la deshumanización individualista y consumista del hombre, niega nuestra humanidad, convierte ésta en algo relativo o en un bien de mercado. Su gravedad no es inferior a nada y no es matizable. Permitir un solo aborto hoy puede colocarnos a cualquiera, mañana, en la lista de vidas despreciables, no humanas y por tanto suprimibles. No dudemos que el placer miope, la riqueza, los beneficios empresariales, las nuevas y viejas libertades burguesas y las victorias electorales son infinitamente menos importantes que una sola vida humana triturada.

Los mezquinos que dudan o matizan son simple basura moral. Como también lo es negar el sentido religioso –mejor dicho, sagrado- de la defensa de la vida del indefenso. Incluso para un comunista como Pasolini no se trataba de una cuestión de ideas, de conveniencia política o de moda, sino de algo sacro que se rompe y se sacrifica en el altar de un sistema corrupto, que llama democracia a lo que podría no ser más que el negocio de unos pocos, el privilegio de una casta y la compra –llamando libertad al consumismo y originalidad al adoctrinamiento- de la mayoría. Incluyendo, ay, también a los que se oponen con altas palabras pero bajos cálculos.

Señores políticos, hagan ustedes que les creamos, no sean así. Comprométanse ustedes no sólo a votar contra esta ley homicida, sino a derogarla cuando puedan –lo que precisamente jamás hicieron los muy píos centristas italianos, como había previsto Pasolini- y a hacer lo mismo con la de 1985. Una España sin aborto será una España más libre. Una España con aborto es una España que forja sus propias cadenas.

Pascual Tamburri

El Semanal Digital (Ruta Norte), 6 de julio de 2010

 Fuente: http://elsemanaldigital.com/blog.asp?idarticulo=108202&cod_aut=

Jóvenes y alcohol

julio 9, 2010


Los jóvenes beben alcohol para ligar y sentirse aceptados

Los jóvenes españoles beben alcohol “para ligar, hacer nuevos amigos y sentirse aceptados e integrados en el grupo”, según han informado este miércoles los responsables del programa de prevención de consumo de alcohol, ‘Ponle un tapón al Botellón’, de Obra Social Caja Madrid y la Fundación Feb 2014, que recoge las conclusiones extraídas de las sesiones de coaching del proyecto, en el que han participado alrededor de 500 jóvenes, con edades comprendidas entre los 14, 18 y 20 años.En ese sentido, han señalado que los jóvenes consumen alcohol “los fines de semana mayoritariamente, en grandes cantidades y en períodos cortos de tiempo”, y que ellos han manifestado que el motivo principal de que en ocasiones consuman bebidas alcohólicas es la diversión; para relacionarse más; por necesidad de experimentar sensaciones nuevas; para evadirse de las responsabilidades y obligaciones de la vida diaria; y porque ‘si no bebes eres un aburrido, un aguafiestas’.

Asimismo, el programa ha destacado que los chicos suelen beber más que las chicas y aunque la diferencia no es significativa los efectos aparecen antes en ellas. “Durante las sesiones de las chicas, ellas han expresado sus opiniones sobre sus experiencias con el alcohol y hay una tendencia a querer igualarse con los chicos con respecto al patrón de consumo (mismo tipo de bebida, misma frecuencia y misma cantidad ingerida). Igualmente, en ocasiones, se percibe en sus formas verbales y no verbales, la necesidad imperiosa de mostrar virilidad y valentía, imitando el modelo masculino”.

Además, han indicado que en cuanto a si están informados de los peligros del alcohol, los chicos del programa han manifestado que saben perfectamente que la información es accesible en cualquier momento que ellos lo deseen y en cantidades excesivas, pero no se molestan en pararse a buscar, leer y empaparse. “Por tanto, si no hacen uso de esa información no conocen a ciencia cierta los riesgos del alcohol”, aseguran.

Según los psicólogos, que han participado en este programa, los padres están informados de que sus hijos consumen y han manifestado que sus hijos han probado el alcohol u otras drogas. “Lo que no queda claro es si hacen el esfuerzo de informarse y formarse para guiar a sus hijos en el desarrollo de su propia personalidad, en donde el asentamiento de ciertos valores, podría evitar que el adolescente mismo fuera el que reflexionara después de probar y eligiera una forma más saludable de disfrutar”.

Otro de los temas que ha llamado la atención a los psicólogos del programa es que los chicos, por lo general, suelen responder muy bien a este tipo de talleres. “Aunque parece que vamos a hablar siempre de lo mismo, los alumnos finalmente demandan más sesiones, más tiempo y más implicación respondiendo muy bien a la metodología usada”, han concluido.

Europa Press, 23 de junio 2010.

Fuente: http://www.thefamilywatch.org/doc/doc-0136-es.php

 


Publicado el estudio de Spitzer: Se encuentra evidencia de la eficacia de la terapia reparativa – Roy Waller y Linda A. Nicolosi

Los resultados de un estudio dirigido por el Dr. Robert L. Spitzer acaban de ser publicados en los Archivos de Conducta Sexual, Vol. 32, Nº 5, Octubre de 2003, pp. 403-417.

 Las averiguaciones de Spitzer desafían a la asunción ampliamente sostenida de que la orientación homosexual es “quién uno es”- una parte intrínseca de la identidad de una persona que no se puede cambiar nunca.

 El estudio ha atraído la atención particularmente porque su autor, un psiquiatra prominente, se ve como un campeón del activismo gay. Spitzer jugó un papel fundamental en 1973 al quitar la homosexualidad del manual psiquiátrico de desórdenes mentales.

 Para probar la hipótesis de que, en algunos individuos, una orientación predominantemente homosexual, responderá a la terapia, hubo 200 personas entrevistadas de ambos géneros (143 hombres, 57 mujeres) que afirmaban haber sufrido cambios de orientación homosexual a heterosexual que duraban cinco años o más. Las entrevistas telefónicas estructuradas del estudio valoraban una serie de aspectos de atracción hacia el mismo sexo, con el año anterior a la entrevista usado como la base comparativa.

 Para ser aceptados en el estudio de 16 meses, los 247 entrevistados originales tenían que poseer dos características. Primero, Tenían que haber tenido orientación predominantemente homosexual durante muchos años, incluyendo el año anterior a comenzar la terapia (al menos 60 en una escala de atracción sexual, con 0 como exclusivamente heterosexual y 100 exclusivamente homosexual). Segundo, después de la terapia tenían que haber experimentado un cambio de no menos de 10 puntos, que durase al menos 5 años, hacia el fin heterosexual de la escala de atracción sexual.

 Aunque los ejemplos de cambio “completo” en orientación no eran comunes, la mayoría de los participantes expresaba un cambio desde una orientación predominante o exclusivamente homosexual antes de la terapia a una orientación predominante o exclusivamente heterosexual en el pasado año como consecuencia de la terapia reparativa.

 Estos resultados parecerían contradecir los estados de posición de las mayores organizaciones de salud mental de Estados Unidos, que niegan que haya base científica para creer que la psicoterapia sea efectiva al dirigir la atracción homosexual. Sin embargo, Spitzer muestra la evidencia de cambio en ambos sexos, aunque las participantes femeninas reportaban significativamente más cambios que los participantes masculinos.

 Los detalles estadísticos y demográficos de los entrevistados incluyen lo siguiente:

• El estudio no buscaba una muestra fortuita de los pacientes de la terapia de reorientación; los sujetos elegidos eran voluntarios.

• Edades medias: Hombres, 42, mujeres, 44.

• Estados maritales en el momento de la entrevista. 76% de los hombres estaban casados mientras que en las mujeres el 47%. El 21% de los hombres y el 18% de las mujeres estuvieron casados antes de comenzar la terapia.

• El 95% eran caucásicos y el 76% eran graduados universitarios.

• El 84% residía en los Estados Unidos mientras que el 16% restante vivía en Europa.

• El 97% eran de base cristiana, el 3% eran judíos,  con un abrumador 93% de todos los participantes que afirmaban que la religión era o “extremadamente” o “muy” importante en sus vidas.

• El 19% de los participantes eran profesionales de salud mental o directores de ministerios exgays.

• El 41% afirmaba que, en algún momento anterior a la terapia, habían sido “abiertamente gays”. Más de un tercio de los participantes  (hombres 37%, mujeres 35%) afirmaban que alguna vez en su vida, habían contemplado la idea del suicidio debido a la insatisfacción con sus atracciones no deseadas. El 78% había hablado públicamente a favor de los esfuerzos por cambiar su orientación homosexual.

 Empleando una entrevista telefónica de 45 minutos de 114 preguntas cerradas, pidiendo o bien una respuesta de sí/no o bien una valoración entre 1 y 10, el estudio de Spitzer se centraba en las siguientes áreas: atracción sexual, autoidentificación sexual, severidad de la disconformidad con los sentimientos homosexuales, frecuencia de la actividad sexual gay, frecuencia del deseo de una relación romántica homosexual, frecuencia en soñar despierto con una actividad homosexual deseada, porcentaje de episodios de masturbación relacionados con fantasías homosexuales, porcentaje de tales episodios con fantasías heterosexuales y frecuencia de exposición a materiales pornográficos de orientación homosexual.

 Además, a los participantes se les pedía reaccionar a una serie de razones posibles para desear el cambio de la orientación homosexual a la heterosexualidad además de  valorar sus relaciones maritales.

 Algunos de los resultados del estudio de Spitzer, que tenían que ver particularmente con las motivaciones para el cambio, incluían:

• La mayoría de los entrevistados (el 85% de los hombres, el 70 % de las mujeres) no encontraban el estilo de vida homosexual emocionalmente satisfactorio. El 79 % de ambos géneros decía que la homosexualidad entraba en conflicto con sus creencias religiosas. Así., el 67% de los hombres y el 35% de las mujeres afirmaban que la vida gay era un obstáculo para sus deseos de casarse o de permanecer casados.

• Aunque todos los participantes se habían sentido atraídos con miembros del mismo sexo, un cierto porcentaje (13% de los hombres, 4% de las mujeres) nunca había tenido realmente sexo homosexual consensual. Más entre los participantes masculinos (34%) que entre las mujeres (2%) se habían comprometido en sexo homosexual con más de 50 compañeros diferentes durante su vida. Además, más entre los hombres que en las mujeres (53% a 33%) nunca se había comprometido en sexo heterosexual consensual antes de la terapia.

• El doctor Spitzer decía que los datos obtenidos mostraban que, siguiendo la terapia, muchos de los participantes experimentaban un aumento marcado tanto en la frecuencia como en la satisfacción de la actividad heterosexual, mientras que los que estaban casados notaban más satisfacción emocional entre sus cónyuges y ellos mismos.

 Con respecto a la reorientación completa de la homosexualidad a la heterosexualidad, la mayoría de los participantes indicaba que todavía luchaban ocasionalmente con las atracciones no queridas- de hecho, sólo el 11% de los hombres y el 37% de las mujeres expresaban el cambio completo.

 No obstante este estudio, Spitzer concluye, “va claramente más allá de la información anecdótica y proporciona evidencia de que la terapia reparativa tiene éxito algunas veces.”

 Spitzer reconoce la dificultad de valorar cuántos hombres y mujeres gays en la población general desearían realmente la terapia reparativa si conocieran su disponibilidad; mucha gente, afirma, están evidentemente contentos con una identidad gay y no tienen deseos de cambiar.  

 ¿Es nociva la terapia de reorientación?

Para los participantes en nuestro estudio, afirma Spitzer, no había evidencia de daño. “Todo lo contrario”, dice, “afirmaban que les ayudaba en una variedad de formas más allá del cambio de orientación sexual en sí mismo.” Y como su estudio encontró beneficios considerables y nada de daño, decía Spitzer, la Asociación Psiquiátrica Americana debería detener la aplicación de un doble standard en su desaprobación de la terapia reparativa, mientras que anima activamente a la terapia afirmativa gay para confirmar y solidificar una identidad gay.

Además, Spitzer escribió en su conclusión:

“los profesionales de salud mental deberían dejar de moverse en la dirección de amonestar a la terapia que tiene, como objetivo, un cambio en la orientación sexual. Muchos pacientes, provistos de consentimiento informado sobre la posibilidad de sufrir decepción si la terapia no tiene éxito, pueden hacer una elección racional de trabajar hacia el desarrollo de sus potenciales heterosexuales y minimizar sus atracciones homosexuales no deseadas.”

¿Es la terapia reparativa elegida solamente por pacientes conducidos por la culpabilidad, es decir, por lo que es popularmente conocido como “homofobia”? Todo lo contrario, concluye Spitzer. De hecho, “La capacidad para hacer una elección semejante debería ser considerada fundamental para el paciente la autonomía y la autodeterminación.”

25 de junio de 2009

Fuente: http://www.esposiblelaesperanza.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1173:dr-robert-spitzer-en-ingles&catid=226:videos-de-otros-autores&Itemid=253


PARTE II

¿Qué dice la ciencia?

Los estudios científicos y las cifras estadísticas coinciden en que este enfoque viene fracasando. Alrededor del 80% de las muertes maternas en países pobres se evitarían mejorando las condiciones sanitarias en los partos. El embarazo adolescente, sostiene la Dra. Chireau, se previene mejorando el entorno familiar y social de los adolescentes, con educación. En países donde se ha implementado el enfoque con anticonceptivos, como en Inglaterra, el embarazo adolescente no ha disminuido sino ha aumentado.

Otro estudio publicado recientemente, financiado por el gobierno federal y dirigido por el Dr. John Jemmott y un equipo de investigadores de la Universidad de Pensilvania, encontró que los programas de educación en la abstinencia obtienen resultados notoriamente superiores en el retraso de la actividad sexual de los adolescentes. Se realizó sobre una población de 662 estudiantes afroamericanos en edad escolar, mayormente de 12 años. Estos  fueron divididos en 3 programas: un programa de sólo abstinencia dirigido a reducir las relaciones sexuales,  un programa de sólo “sexo seguro” dirigido al uso del preservativo y un programa de estudio más largo combinando abstinencia y “sexo seguro”.

En los dos años siguientes, el 52% de los niños en el programa de “sexo seguro” se había convertido en sexualmente activo, seguido por el 42% de aquellos en el programa combinado, y solamente el 33% de los de educación en sólo abstinencia habían tenido actividad sexual.

El Instituto Guttmacher, entusiasmado con la nueva Oficina de Salud del Adolescente de Obama y la iniciativa de los US$ 114.5 millones de dólares para incrementar la educación sexual y el uso del preservativo, tomó muy a la ligera la evidencia hallada en el estudio de Jemmont y se limitó a decir que “los resultados de esta prueba no deberían tomarse en el sentido que todas las intervenciones de sólo abstinencia son eficaces”.

“El 90% de los padres quieren que sus hijos aprendan a abstenerse de la sexualidad,” dijo la Dra. Miriam Grossman, autora de “Unprotected” (“Sin Protección”) en su presentación durante la Comisión sobre el Status de la Mujer-CSW. Miriam Grossman, psiquiatra del Centro de Salud Estudiantil de la Universidad de California, explica en este libro que la noción de “sexo seguro” provee a los estudiantes de una falsa seguridad que promueve las relaciones sexuales casuales. Y esto es lo que pone en peligro su salud emocional y física. 

Esta noción no es una idea aislada sino que es corroborada en otros ámbitos. Por ejemplo, el periódico  “Investor’s Business Daily” informa que “los adolescentes que practican la abstinencia rinden mejores resultados académicos y tienen casi el doble de probabilidad de graduarse de la universidad.”

El embarazo en adolescentes aumentó en casi todos los años desde que los programas de educación sexual fueron implementados en las escuelas públicas y privadas. Sólo disminuyeron durante el inicio de los 90’s cuando se aplicaron programas de educación en la abstinencia en un significativo sector de la población. Las tasas de embarazo en adolescentes tuvieron una significativa y constante disminución a partir del 41% en que alcanzaron un pico en el año 1990 hasta alcanzar los mínimos históricos entre el 2000 y el 2005. ¿Más claro? Imposible.

Sin embargo, algunas afirmaciones del Instituto Guttmacher van en un sentido contrario, sin ningún sustento en la realidad. Ellos sostienen que “el descenso significativo en las tasas de embarazo en adolescentes en la década de los 90’s fueron el resultado abrumador de un mayor y mejor uso de los anticonceptivos entre los adolescentes sexualmente activos”. Pero no citó ninguna prueba de esta afirmación. Seguramente porque no tenían ningún  resultado de reducción de embarazos en adolescentes que mostrar en ninguno de los 35 estados que declinaron participar en los programas de educación en la abstinencia de la presidencia anterior.

Llamado a ser coherentes con los hallazgos científicos

La Dra. Chireau pidió a las Naciones Unidas que adopten un nuevo paradigma en la prevención del embarazo adolescente. Particularmente expresó su deseo de que el gobierno de los Estados Unidos se ocupe efectivamente del embarazo del adolescente tratando las causas principales de la decadencia de la sociedad, la pobreza, la inseguridad en la adolescencia, la depresión, las violaciones y los hogares rotos. Alentó el fortalecimiento de programas sociales que reintegren a la sociedad a los adolescentes con problemas. Pidió un mayor apoyo a toda instancia social a favor de la responsabilidad en la crianza de los hijos, la promoción de las familias estables y la educación en la abstinencia. En relación a la cooperación internacional hacia los países en vías de desarrollo, opinó que deben tener un fuerte énfasis en el mejoramiento de la asistencia sanitaria básica.

“La educación sexual y la salud reproductiva”, concluyó la Dra. Chireau, “ha demostrado que como metodología no resuelve el problema del embarazo adolescente. No se debería seguir insistiendo en lo mismo. Especialmente en países donde un dólar gastado en “salud reproductiva” significa un dólar no invertido en asistencia médica primaria”.

 

 – Joan Claire Robinson es Asistenta del Editor de Population Research Institute.

- Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigación en Población (Population Research Institute), una organización sin fines de lucro dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblación en el mundo.

Steven W. Mosher Presidente

Dra. Monique Chireau

Fuente: http://www.sinsida.com/analisis/montador.php?tipo=noticia&categoria=analisis&fichero=Emba9-5-10

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