Una mujer criada por su padre homosexual da testimonio y pide a los gobiernos que protejan el verdadero matrimonio.

http://www.dawnstefanowicz.com/: Brinda ayuda a otras personas que como ella crecieron a cargo de un padre homosexual y fueron expuestos a este estilo de vida.Las consecuencias

“Más de dos décadas de exposición directa a estas experiencias estresantes me causaron inseguridad, depresión, pensamientos suicidas, miedo, ansiedad, baja autoestima, insomnio y confusión sexual. Mi conciencia y mi inocencia fueron seriamente dañados. Fui testigo de que todos los otros miembros de la familia también sufrían”, sostiene Stefanowicz.

Según informa ForumLibertas.org, Dawn Stefanowicz vive en Ontario, Canadá, con su esposo de toda la vida y sus dos hijos, a los que ha educado en casa. Actualmente prepara su autobiografía y desarrolla un ministerio especial desde el sitio web (en inglés) Una mujer canadiense que fue criada en un hogar homosexual se dedica ahora a asistir a otras personas que atraviesan por la misma situación y a pedir a los gobiernos del mundo que protejan el matrimonio entre hombre y mujer.

Stefanowicz explica en el sitio web “cómo en su infancia estuvo expuesta a intercambios de parejas gays, playas nudistas y la falta de afirmación en su feminidad, cómo le hirió el estilo de vida en el que creció, y ofrece ayuda, consejo e información para otras personas que han crecido heridas en un entorno de ‘familia’ gay, un estilo de ‘familia’ que ella no desea para nadie y que cree que las leyes no deberían apoyar”.

Su testimonio:

En su relato, Stefanowicz explica que debido a una enfermedad grave de su madre debió quedar al cuidado de su padre homosexual cuando aún era una niña. “Estuve expuesta a un alto riesgo de enfermedades de transmisión sexual debido al abuso sexual, a los comportamientos de alto riesgo de mi padre y a numerosas parejas”, relata.

“Incluso cuando mi padre estaba en lo que parecían relaciones monógamas, continuaba haciendo ‘cruising’ buscando sexo anónimo. Llegué a preocuparme profundamente, a amar y entender con compasión a mi padre. Compartía conmigo lo que lamentaba de la vida. Desgraciadamente, siendo niño unos adultos abusaron sexual y físicamente de él. Debido a esto, vivió con depresión, problemas de control, estallidos de rabia, tendencias suicidas y compulsión sexual. Intentaba satisfacer su necesidad por el afecto de su padre, por su afirmación y atención, con relaciones promiscuas y transitorias. Las (ex) parejas de mi padre, con los que traté y llegué a apreciar con sentimientos profundos, vieron sus vidas drásticamente acortadas por el SIDA y el suicidio. Tristemente, mi padre murió de SIDA en 1991″, recuerda.

Según Stefanowicz las “experiencias personales, profesionales y sociales con mi padre no me enseñaron el respeto por la moralidad, la autoridad, el matrimonio o el amor paterno. Me sentía temerosamente acallada porque mi padre no me permitía hablar de él, sus compañeros de casa, su estilo de vida y sus encuentros en esa subcultura. Mientras viví en casa, tuve que vivir según sus reglas”.

“Sí, amaba a mi padre. Pero me sentía abandonada y despreciada porque mi padre me dejaba a menudo para estar varios días con sus compañeros. Sus parejas realmente no se interesaban por mí. Fui dañada por el maltrato doméstico homosexual, las tentativas sexuales con menores y la pérdida de parejas sexuales como si las personas fueran sólo cosas para usar. Busqué consuelo, busqué el amor de mi padre en diversos novios a partir de los 12 años”, sostiene.

Stefanowicz recuerda que “desde corta edad, se me expuso a charlas sexualmente explícitas, estilos de vida hedonistas, subculturas GLBT y lugares de vacaciones gay. El sexo me parecía gratuito cuando era niña. Se me expuso a manifestaciones de sexualidad de todo tipo incluyendo sexo en casas de baño, travestismo, sodomía, pornografía, nudismo gay, lesbianismo, bisexualidad, voyeurismo y exhibicionismo. Se aludía al sadomasoquismo y se mostraban algunos aspectos. Las drogas y el alcohol a menudo contribuían a bajar las inhibiciones en las relaciones de mi padre”.

“Mi padre apreciaba el vestir unisex, los aspectos de género-neutro, y el intercambio de ropas cuando yo tenía 8 años. Yo no veía el valor de las diferencias biológicamente complementarias entre hombre y mujer. Ni pensaba acerca del matrimonio. Hice votos de no tener nunca hijos, porque no crecí en un ambiente de hogar seguro, sacrificial, centrado en los niños”, señala.

 

Ella asegura que sólo después de haber tomado las decisiones más importantes de su vida, empezó a darse cuenta de cómo la había afectado crecer en ese ambiente.

“Mi sanación implicó mirar de frente la realidad, aceptar las consecuencias a largo plazo y ofrecer perdón. ¿Podéis imaginar ser forzados a aceptar relaciones inestables y prácticas sexuales diversas desde corta edad y cómo afectó a mi desarrollo?. Desgraciadamente, hasta que mi padre, sus parejas sexuales y mi madre murieron, no pude hablar públicamente de mis experiencias”, explica.

“Al final, los niños serán las víctimas reales y los perdedores del matrimonio legal del mismo sexo. ¿Qué esperanza puedo ofrecer a niños inocentes sin voz? Gobiernos y jueces deben defender el matrimonio entre hombre y mujer y excluir todos los otros, por el bien de nuestros niños”, concluye.

http://wwwapostoladoeucaristico.blogspot.com/2010/04/impactante-testimonio-mujer-criada-por.html
Fuente original: ACIPRENSA

Con esta Ley, y dada la mentalidad que hay detrás, en la que lo único importante es poner la sexualidad al servicio del placer, mucho nos tememos que como ya ha sucedido en diversos lugares, se trate en la educación sexual de pervertir a nuestros chavales mostrándoles cómo practicar los diversos tipos de sexo.

Ante la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo, quiero hacer referencia a los problemas que plantea esta ley en torno a la educación sexual. Veamos lo que dice la Ley:

            “Artículo 5. Objetivos de la actuación de los poderes públicos.

1. Los poderes públicos en el desarrollo de sus políticas sanitarias, educativas y sociales garantizarán:

a) La información y la educación afectivo sexual y reproductiva en los contenidos formales del sistema educativo…

e) La educación sanitaria integral y con perspectiva de género sobre salud sexual y salud reproductiva.

f) La información sanitaria sobre anticoncepción y sexo seguro que prevenga, tanto las enfermedades e infecciones de transmisión sexual, como los embarazos no deseados”.

            Aquí nos encontramos ya con varios problemas: ¿corresponde al Estado dar la educación sexual? Y ¿qué significa en concreto lo de la perspectiva de género?

            La primera pregunta tiene fácil contestación. Según la Declaración de Derechos Humanos de la ONU art. 26.3: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”, y la Constitución española dice en su art. 27.3: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Es decir corresponde a los padres, no al Estado, decidir qué tipo de convicciones morales han de inculcarse a sus hijos. Con esta Ley el Estado se arroga funciones propias de los padres y al quebrantar los derechos humanos, incide en el totalitarismo.

            En cuanto a la segunda pregunta, la perspectiva de género, tiende a cancelar la diferencia entre ambos sexos, considerándola como un simple efecto de un condicionamiento histórico-cultural. En esta línea, la diferencia entre los “géneros” humanos, no es natural, sino que aparece en el curso de la historia, es creada por la sociedad y es, por tanto, cultural. La diferencia corpórea, llamada sexo, se minimiza, mientras la dimensión estrictamente cultural, llamada género, se subraya al máximo y se considera primaria, hasta el punto de que cada individuo escoge el sexo y el modo de vida que más le atrae, no admitiéndose que la naturaleza y sus presupuestos biológicos tengan algo que decir. Para esta antropología, que pretende favorecer perspectivas igualitarias para la mujer, liberándola de todo determinismo biológico e incluso de la distinción de sexos misma; homo, hetero y bisexualidad son igualmente válidas y tan solo una cuestión de preferencia. Esta concepción considera a la castidad como algo obsoleto e inspira ideologías que promueven, por ejemplo, liberar a los adolescentes y jóvenes de la supervisión familiar, facilitándoles el acceso a cualquier método de control de la fertilidad incluido el aborto, a fin que puedan disfrutar de una sexualidad satisfactoria y segura, libre de la amenaza de un hijo no deseado; así como cuestiona a la familia a causa de su índole natural biparental, esto es compuesta de padre y madre, y defiende el modelo de sexualidad polimorfa. Bajo la máscara del igualitarismo, se esconde la asimilación total y se prohíbe a la mujer su derecho a serlo y en consecuencia el de ser ella misma. Para un cristiano y para cualquier persona con sentido común, existe la dualidad de lo “masculino” y lo “femenino”, y gracias a esa dualidad,  lo “humano” se realiza plenamente. Estamos en una sociedad enferma, donde hay que demostrar hasta lo obvio y evidente, como es que soy varón o mujer y en la que el relativismo nos quita el sentido común.

            No nos extrañe por ello que los artículos 8 y 9 de la Ley recen así, aunque desde luego esta Ley hace cualquier cosa menos rezar:

            “Artículo 8. Formación de profesionales de la salud.

La formación de profesionales de la salud se abordará con perspectiva de género e incluirá:

a) La incorporación de la salud sexual y reproductiva en los programas curriculares de las carreras relacionadas con la medicina y las ciencias de la salud, incluyendo la investigación y formación en la práctica clínica de la interrupción voluntaria del embarazo.

b) La formación de profesionales en salud sexual y salud reproductiva, incluida la práctica de la interrupción del embarazo.

c) La salud sexual y reproductiva en los programas de formación continuada a lo largo del desempeño de la carrera profesional.

d) En los aspectos formativos de profesionales de la salud se tendrán en cuenta la realidad y las necesidades de los grupos o sectores sociales más vulnerables, como el de las personas con discapacidad”.

            “Artículo 9. Incorporación de la formación en salud sexual y reproductiva al sistema educativo.

El sistema educativo contemplará la formación en salud sexual y reproductiva, como parte del desarrollo integral de la personalidad y de la formación en valores, incluyendo un enfoque integral que contribuya a:

a) La promoción de una visión de la sexualidad en términos de igualdad y corresponsabilidad entre hombres y mujeres con especial atención a la prevención de la violencia de género, agresiones y abusos sexuales.

b) El reconocimiento y aceptación de la diversidad sexual.

c) El desarrollo armónico de la sexualidad acorde con las características de las personas jóvenes.

d) La prevención de enfermedades e infecciones de transmisión sexual y especialmente la prevención del VIH.

e) La prevención de embarazos no deseados, en el marco de una sexualidad responsable”.

Es indudable que muchos médicos y personal sanitario piensan que el sentido de su profesión, que muchos ven como una auténtica vocación, es ayudar y tratar de sanar a los enfermos, y desde luego, en ningún caso, con una gloriosa tradición que arranca por lo menos con el juramento hipocrático, del siglo V antes de Cristo, matar al paciente. Encontramos en este juramento la siguiente frase: “Tampoco daré un abortivo a ninguna mujer”. No nos extrañe por ello que varias Facultades se hayan declarado objetoras a esta Ley, aunque debo advertir que estoy empleando la palabra Ley en sentido impropio, pues según la conocida definición de Santo Tomás: “Ley es ordenación de la razón al bien común…” y esta Ley, dedicada a favorecer el crimen abominable del aborto, no es verdadera Ley, pues no cumple la definición de Ley.

            Con esta Ley, y dada la mentalidad que hay detrás, en la que lo único importante es poner la sexualidad al servicio del placer, mucho nos tememos que como ya ha sucedido en diversos lugares, se trate en la educación sexual de pervertir a nuestros chavales mostrándoles cómo practicar los diversos tipos de sexo, y sobre cómo enseñar a otros chavales a hacerlo,  pues usar la sexualidad de modo responsable es tan solo para ellos utilizar el preservativo a fin de evitar embarazos y enfermedades sexuales, aunque su eficacia tan solo sea relativa. Es indudable que hay que  advertir a los padres de lo que está sucediendo para que estén atentos y no permitan se destroce la vida de sus hijos.

Pedro Trevijano, sacerdote

Matrimonio y amor parecen ser dos cosas estrechamente relacionadas. Pero esto sólo pasa desde que existe el matrimonio de amor […] un fenómeno relativamente reciente […]. Cabe decir, no obstante, que el amor es generalmente la condición y el requisito  de eso que se llama un matrimonio feliz. La cuestión es si la felicidad basada en el amor es duradera. […]

Ahora bien, ¿qué es el amor? ¿Es la simple y estricta sexualidad, como creyó Sigmund Freud, susceptible únicamente de transformarse en una sublimación de las energías sexuales? Tal es la tesis del reduccionismo, que intenta convertir todo fenómeno en epifenómeno, haciéndolo derivar de otros fenómenos. Pero el reduccionismo no se basa en datos empíricos, sino en una visión del hombre que no formula de modo explícito: la prosupone sin más. […]

Pero si no queremos someter un fenómeno como el amor al lecho de Procusto de interpretaciones y adoctrinamientos arbitrarios y aspiramos a aprehenderlo sin merma, no será suficiente una exégesis psicoanalista y tendremos que recurrir a un análisis fenomenológico. En esta perspectiva el amor aparece como un fenómeno antropológico de primer orden. El amor, en efecto, se revela como uno de los dos aspectos de eso que yo llamo la autotrascendencia de la existencia humana […], el hecho antropológico fundamental de que el ser humano remite siempre, más allá de sí mismo, hacia algo que no es él: hacia algo o hacia alguien, hacia un sentido que el hombre colma o hacia un semejante con el que se encuentra. Y el hombre se realiza a sí mismo en la medida en que se trasciende: al servicio de una causa o en el amor a otra persona. […] El hombre sólo es plenamente él mismo cuando se pasa por alto y se olvida de sí mismo. ¡Qué hermoso es un niño cuando se le fotografía y él no se da cuenta, absorto como está en el juego! (2)

Antes hablamos de encuentro: ¿Es que hay que definir el amor como encuentro? El encuentro es una relación con un semejante en la que se reconoce a éste como ser humano. […] Hace a la actitud esencial del hombre que el semejante nunca sea degradado a simple medio para un fin. (3)

Ahora bien, parece que el amor supone un paso más respecto al encuentro, ya que no se limita a acoger al semejante en su condición humana, sino además en su unicidad y singularidad o, lo que es lo mismo, como persona (4). Porque la persona no es un ser humano como los otros (5), sino diferente de los otros, y en esta diferencia resulta ser algo único y singular. Y sólo cuando el amante acoge al amado en su unicidad y singularidad , éste se convierte para él en un tú (6).

El primer aspecto de la autotrascendencia, la búsqueda y alcance de un sentido, puede expresarse con un concepto […] que yo suelo llamar “deseo de sentido”, […] una motivación sui generis que, como tal, no se reduce a otra motivación (reduccionismo), ni puede derivarse de ella. Abraham H. Maslow llega a afirmar que el deseo de sentido es la “motivación primaria”, base de la conducta humana.

Pero actualmente podemos observar la constante frustración a que está sometido este deseo de sentido, y los psiquiatras vemos cómo el sentimiento del absurdo le arrebata la primacía como origen de la neurosis, incluso en los países comunistas y en desarrollo, al sentimiento de inferioridad descrito por Alfred Adler (7). Este sentimiento de absurdo va acompañado de una conciencia de vacío que yo llamo “vacío existencial”. Y en esta vacío existencial prolifera la libido sexual. Sólo de este modo se puede explicar la inflación sexual que ha producido en nuestro tiempo. Como toda inflación, incluida la del mercado de dinero, conduce a una devaluación. La sexualidad […] se va desvalorizando en el curso de la inflación sexual a medida que se deshumaniza. Porque la sexualidad humana es más que la mera sexualidad. Y lo es en la medida en que viene a ser la expresión de una relación amorosa.

Sin embargo, la afirmación de que la sexualidad humana es más que mera sexualidad no es suficiente, porque también la sexualidad animal supera lo meramente sexual. Irenäus Eibl-Eibesfeldt ha hecho notar […] que “el comportamiento sexual de los vertebrados está al servicio del grupo”, especialmente en los primates. […] “la unión sexual cumple en el ser humano la doble finalidad de la procreación y la vinculación a la pareja. Pero el hecho de que la sexualidad esté al servicio de la vinculación a la pareja presupone una relación interhumana, es decir, el amor como unión individualizada. El amor es una relación interhumana individualizada, y un cambio constante de pareja está en contradicción con él.” […] El ser humano “muestra en este sentido una tendencia congénita a la relación conyugal duradera”. […] “Una desindividualización de la relación sexual […] significaría la muerte del amor”.

Es más: la “muerte del amor” acarrearía, a nuestro juicio, una disminución del placer. […] Cuando la sexualidad no es ya expresión del amor, y pasa a ser un medio para la obtención de placer, este mismo placer fracasa; […] cuanto más se busca el placer, más se escapa éste. Mis experiencias me dicen que la impotencia y la frigidez obedecen en la mayoría de los casos a este mecanismo. […]

Según esto, la optimización del goce sexual exige que no se aísle ni se desintegre la sexualidad separándola del amor y deshumanizándola. Pero no debemos olvidar que la sexualidad así deshumanizada no se humaniza de pronto, sino que requiere un proceso. Tomemos, […] para explicarlos, un par de conceptos de Sigmund Freud: la distinción entre objetivo y objeto del instinto. Cuando empieza en la pubertad el desarrollo y la maduración de la sexualidad en sentido propio se produce la descarga de tensiones sexuales acumuladas -en el sentido de un objetivo del instinto-, una descarga que no hay por qué concebir en forma de acto sexual: para esto basta la masturbación. Sólo en una fase posterior del desarrollo y la maduración sexual se agrega un objeto de instinto, aparece en el horizonte una pareja idónea para el acto sexual, una pareja cualquiera: para esto basta una prostituta.

Esto significa que la sexualidad no alcanza aún en esta fase el plano propiamente humano, no está aún del todo humanizada, ya que en el plano humano la pareja no pasa a ser objeto, sino que es sujeto y, sobre todo, no puede ser utilizada  como mero medio para un fin, el fin de la satisfacción del instinto o de la obtención del placer. Lo cual no excluye obviamente que el placer aparezca tanto más, cuanto menos el hombre se preocupe por él.

¿Qué ocurre cuando el hombre, en su desarrollo y maduración, se estanca en la primera o en la segunda fase, o “regresa” a una de las dos fases? Mientras el individuo se encuentra en la primera fase y cree poder realizar el acto sexual sin el objeto del instinto […] necesita de la pornografía. Pero si no ha pasado más allá de la segunda fase, esta “fijación” se manifiesta en la promiscuidad, y en todo caso ya le basta la prostitución.

Resulta así que tanto el consumo de pornografía como la necesidad de prostitución, incluida la necesidad de promiscuidad, son síntomas de retraso psicosexual. […] Pero la industria del placer sexual tiene buen cuidado de glorificarlos sublimándolos como “progresistas”. La industria de la “ilustración sexual” contribuye a ello denunciando la hipocresía, pero procediendo a su vez hipócritamente al clamar por la “libertad de expresión”, con lo que quiere decir “libertad para el negocio y el lucro”. El resultado de todo esto es una presión de consumo sexual que genera trastornos de potencia. Estos trastornos  […] suelen producirse cuando el paciente tiene la impresión de que la potencia es un “rendimiento” que se espera de él, que se le exige y reclama, sobre todo cuando la exigencia procede de su pareja. […]

He dicho que la sexualidad humana se deshumaniza cuando queda degradada en simple medio para la obtención de placer. Pero también es un abuso considerar la sexualidad como mero medio para la reproducción en lugar de dejarla ser lo que es: expresión del amor. Y precisamente una religión que define a Dios  como amor debía haber evitado definir ex cathedra que el matrimonio y el amor sólo tienen sentido si se ordenan a la procreación. En todo caso, esto se proclamó en una época en la que no sólo el casamiento por amor era una excepción, sino que lo normal era una gran mortalidad infantil. Hoy nos encontramos, en cambio, con el problema contrario: la explosión demográfica. Y tenemos “la píldora” a nuestra disposición. Pero la  píldora sólo puede contribuir a humanizar la sexualidad si ésta se emancipa: la sexualidad sólo pasará a ser la culminaición del amor si se pone voluntariamente y temporalmente, y no forzosamente, al servicio de la procreación.

 BIBLIOGRAFÍA

                  Frankl, V. 1994 El  hombre doliente  Barcelona: Herder

          Luetich, A. 2002 Beata y Sofía  Rosario: edición del

http://www.luventicus.org/articulos/03U013/index.html

NOTAS
(1) Contribución del autor a una obra colectiva japonesa y a otra obra similar danesa de 1973.
(2) Encuentro una gran cercanía entre estas palabras de Frankl y la expresión de Jesús respecto de que quien quiera ingresar al Reino de los cielos deberá ser como un “niño”. Por el contrario, considero esta imagen muy alejada del espíritu que se transforma en “niño”, según el Zaratustra de Nietzsche (De las tres transformaciones del espíritu). Tanto en Frankl como en los Evangelios, se destaca del niño su capacidad de concentrarse y contemplar con asombro las maravillas que lo rodean. El niño de Nietzsche es, por el contrario, creador que genera nuevos mundos sin el peso de la responsabilidad por sus actos. 
(3) Frankl hace aquí una explícita alusión a la “segunda versión del imperativo categórico de Immanuel Kant“.
(4) Al señalar que no toda relación humana es una relación personal, Frankl se suma al planteo de Gabriel Marcel, quien denomina justamente a las relaciones personales “relaciones intersubjetivas” o “relaciones de amor”.
(5) El Principito de Saint-Exupéry les dijo a las rosas que encontró un día en el jardín, y que por fuera se parecían a su rosa: “No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aún.”
(6) Si profundizamos la línea de reflexión que iniciara Feuerbach y continuara entre otros Buber sobre la “relación yo-tú”, deberíamos concluir que, como el “yo” surge sólo allí donde hay un “tú”, y el “tú” sólo se da en la relación personal o de amor, no hay “yo” sino a partir de una relación de amor fundante.
(7) En la segunda mitad del siglo XIX, Nietzsche anunció con crudeza la llegada del nihilismmo y señaló como esencial al hombre la “voluntad de poder”. Tanto Frankl como Adler, cada uno a su manera, prosiguieron la reflexión nietzscheana. Adler centra su atención en la “voluntad de poder” y Frankl en la “voluntad de sentido”. En este pasaje, Frankl señala que el nihilismo o “sentimiento de absurdo”, que atenta contra la “voluntad de sentido”, es un generador de neurosis mayor que el “sentimiento de inferioridad”, que atenta contra la voluntad de poder. Con ello pretende mostrar que la supuesta primacía de los instintos más bajos —proclamada por los “reduccionismos” con sus explicaciones ab inferiori del placer (Freud) y del poder (Adler)— no es más que mera suposición y que los datos de la experiencia clínica muestran a la voluntad de sentido como una fuerza tanto o más primaria (básica) que aquellos.

Frente a los riesgos para la salud que entrañan los anticonceptivos (ver Aceprensa, 10-02-2010), la planificación familiar natural es completamente segura. A la vez, los estudios científicos recientes muestran que tiene una elevada eficacia, gracias a los métodos actuales de diagnóstico de la fertilidad.

 Mas de 50 millones de mujeres en el mundo utilizan anticoncepción hormonal; de hecho es probable que más del 80% de las mujeres en edad fértil en países anglosajones o escandinavos los hayan utilizado en algún momento. Los más consumidos son los anticonceptivos combinados, que contienen hormonas femeninas, estrógenos y progestágenos. Sólo el 1% de la contracepción hormonal se basa en preparados exclusivamente de progestágenos, que presentan menor eficacia y otros inconvenientes.

Las mujeres adecuadamente informadas sobre planificación familiar natural son perfectamente capaces de distinguir cuándo son fértiles y cuándo no, con independencia de su nivel cultural

La alta eficacia de los anticonceptivos combinados (en torno al 99% con “perfecto” cumplimiento de instrucciones de uso), su reversibilidad y facilidad de uso explican su extensión masiva. Son responsables de la primera revolución reproductiva mundial. El uso de anticonceptivos combinados se extendió a partir los años 60, y la tasa de fecundidad mundial descendió de 5,1 hijos por mujer en 1950 a 3,7 en 1990.

Riesgos de los anticonceptivos

Paralelamente, como se explicó en el artículo anterior, creció el cáncer de mama, especialmente en países desarrollados y en mujeres más jóvenes. El cáncer de mama es el principal cáncer en la mujer, que en España causa unas 6.000 muertes al año. El riesgo de cáncer de mama es especialmente alto en mujeres jóvenes que se expusieron durante varios años a anticonceptivos combinados antes de su primer parto. A este mayor riesgo de cáncer se suma el riesgo cardiovascular (trombosis arterial o venosa).

La planificación familiar natural hace que los esposos sean conscientes de su fertilidad, permite detectar precozmente algunos problemas ginecológicos e implica más al varón

La industria farmacéutica ha reaccionado frente al riesgo cardiovascular reduciendo las dosis de estrógeno de los anticonceptivos combinados. Al reducirse la dosis de estrógeno, parte de la eficacia de los anticonceptivos combinados ha dejado de ser debida a efectos anovulatorios (las dosis altas de estrógenos impedían la ovulación), y ahora se sabe que uno de los mecanismos de acción de los anticonceptivos combinados es el efecto antiimplantatorio, posterior a la fecundación, más relacionado con los progestágenos. Los anticonceptivos combinados anulan el mecanismo fisiológico del ciclo (realmente ya no hay ciclo) e impiden que el endometrio esté preparado para que anide el embrión en caso de que se produzca la fecundación.

Todos los aspectos anteriores, representan motivos científicamente sólidos para hacer objeciones al uso de anticonceptivos combinados.

Investigación de calidad sobre fertilidad humana

En cambio, los métodos basados en el conocimiento de la fertilidad (Fertility Awareness Based Methods) no tienen esos inconvenientes. Se basan en capacitar a los esposos para identificar el periodo del ciclo menstrual en que la mujer es fértil. Cuando el conocimiento de la fertilidad se usa para favorecer o evitar un embarazo, suelen ser más conocidos como planificación familiar natural.

En 1979 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió la planificación familiar natural como el conjunto de técnicas para procurar o evitar los embarazos mediante la observación de los signos y síntomas que, de manera natural, ocurren durante las fases fértiles e infértiles del ciclo menstrual. En vez de “signos y síntomas” de fertilidad, es preferible llamarles indicadores de fertilidad, ya que no son consecuencia de enfermedad alguna en la mujer.

La observación de estos indicadores que ocurren de manera natural durante el ciclo menstrual sirve para delimitar los períodos de fertilidad e infertilidad. El periodo de fertilidad viene condicionado por la supervivencia del óvulo (hasta 24 horas) y del espermatozoide (hasta cinco días en presencia de secreción cervical fértil), por lo que la ventana fértil es aproximadamente de 7 días. La ovulación ocurre aproximadamente de 10 a 16 días antes de la menstruación. No basta conocer la duración del ciclo para saber exactamente cuándo ha ocurrido. Pero hoy existen pruebas sólidas de que las mujeres adecuadamente informadas sobre planificación familiar natural son perfectamente capaces de identificar su ovulación y por tanto de distinguir cuándo son fértiles y cuando no lo son, independientemente de su nivel cultural.

Esta afirmación está validada por la OMS y forma parte del gran conocimiento adquirido en los últimos 20 años, tras una extensísima tarea de investigación, dirigida a valorar empíricamente diversos aspectos de la planificación familiar natural, que incluyen sus métodos de enseñanza y la valoración de su efectividad en condiciones reales.

Por desgracia, todavía persiste en algunos sectores el error, a veces se diría que malintencionado, de confundir el llamado “método del ritmo”, que hace referencia al método Ogino-Knaus (método del calendario, simplista, con poca efectividad porque depende de la regularidad de los ciclos), con el conjunto de los métodos naturales actuales que tienen una eficacia alta apoyada en buena ciencia.

Cuatro métodos

Hace ya muchos años, en 1982, la OMS y el centro BLAT (Centro para la Educación Médica y Sanitaria de la Asociación Médica Británica de Londres) elaboraron el “Family Fertility Education Package” (material educativo sobre la fertilidad familiar). Era un instrumento didáctico y de referencia para instructores con experiencia en planificación familiar natural, avalado por un amplio consenso de expertos (ginecólogos, médicos generales y educadores). En este material se definieron cuatro principales opciones para los métodos de planificación familiar natural que son más utilizados hoy:

1) Método de la temperatura corporal basal (TCB).

2) Método del moco cervical o Billings.

3) Método sintotérmico.

4) Método de lactancia-amenorrea (MELA).

La temperatura corporal basal (TCB) es la que se toma después del “reposo mayor”, al menos de 4 horas, y antes de levantarse de la cama. Esta temperatura se modifica durante el ciclo si hay ovulación. En la fase previa a la ovulación (preovulatoria) las temperaturas de la mujer son más bajas. Después, en la fase siguiente a la ovulación (postovulatoria) sube la temperatura (al menos 0,2º C, típicamente 0,5º C), y este nivel más alto de temperaturas permanece durante unos 10-16 días. Después de la ovulación, la progesterona del cuerpo lúteo desencadena dicho ascenso. Esto permite saber cuándo ha sucedido la ovulación y esta información contribuye a determinar el periodo fértil. Este indicador se usa en combinación con otros.

El método Billings está basado en valorar la secreción cervical, que es un hidrogel producido por las células de las criptas del cuello uterino. Su secreción y sus características físicas están controladas por las hormonas femeninas que van cambiando durante el ciclo. La mujer nota y ve esta secreción y puede distinguir perfectamente las tres fases del ciclo menstrual femenino: infertilidad relativa, fertilidad probable e infertilidad. El método Creighton-Naprotecnology es otra variante que se basa en la secreción cervical (www.aafcp.org; www. naprotechnology.com).

(continuará)

 

Jokin de Irala. Profesor titular de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad de NavarraMiguel A. Martínez-González. Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad de Navarra.

(Publicado en Aceprensa 07/04/2000)

Los peligros de la PDD

abril 19, 2010

La píldora postcoital “intercepta el embarazo y puede llegar a desarrollar un tumor”, dice un experto ginecólogo.

El humanista Manuel Carreras advierte de los riesgos; las Administraciones alientan a las jóvenes a utilizar el medicamento, incluso con descuentos. El Carné Joven de la Junta de Andalucía no sólo ofrece descuento a las jóvenes que quieran abortar sino que también lo hace con la compra en muchas de las farmacias andaluzas de la llamada píldora del ‘día después’.

Esta estimulación del consumo de la píldora postcoital se da en otras comunidades españolas y también desde el Ministerio de Igualdad, donde en una de sus campañas se afirma que “no es abortiva” y que se puede tomar “sin ningún problema de salud”. Cabe calificar como mínimo de imprudentes este tipo de ‘consejos’ sobre todo si tenemos en cuenta que el propio Ministerio de Sanidad reconoció el pasado mes de enero el “riesgo potencial de tromboembolismo venoso” con el uso de la píldora.

El aviso provenía de un informe de la Agencia del Medicamento que contradecía a su ministra Trinidad Jiménez, quien ocho meses antes aseguraba que “hay datos suficientes sobre su seguridad” y que la píldora “no tiene efectos secundarios”.“Puede desarrollar un tumor”. Las advertencias sobre el uso imprudente de la píldora postcoital también provienen de voces autorizadas en el campo de la Medicina, como la de Manuel Carreras Padrós, médico humanista y ginecólogo de dilatada experiencia, quien no duda en afirmar que puede “desarrollar un tumor”.

En una entrevista publicada el pasado 5 de abril en el diario El Mundo, este médico, hijo, nieto y padre de médicos, recuerda que “se ha triplicado su consumo”, a pesar de que “cuesta alrededor de 19 euros”. Advierte el experto de que “a largo plazo y usada de forma reiterada es evidente que puede alterar cualquier función fisiológica porque provoca una menstruación sistemática, una tras otra”. “Un uso reiterado no se sabe aún qué efectos puede tener a largo plazo. No se trata de un fármaco anticonceptivo; la pastilla del ‘día después’ es un interceptor, es decir, intercepta la posibilidad de embarazo y provoca una menstruación”, añade. Carreras tiene claro que “si, por ejemplo, la chica que toma la pastilla tiene un quiste benigno y no lo sabe, el hecho de irle provocando menstruaciones no es nada beneficioso; al contrario, puede llegar a desarrollar un tumor preexistente”.

Por otra parte, el ginecólogo también considera que, en referencia a que las menores puedan abortar sin consentimiento paterno con la nueva Ley del Aborto, “toda interrupción, como toda actividad médica, entraña riesgos por las complicaciones. O sea que yo creo que es un error”. “Los padres tienen que estar informados, porque son los responsables teóricos de esa criatura, o sea que en una interrupción de gestación creo que los padres tienen el derecho de ser informados”, concluye el médico humanista. ‘Úsalo para todo’

Volviendo al Carné Joven andaluz, que ofrece “descuentos en todos los sectores” con el eslogan de ‘Úsalo para todo’, en ciudades como Sevilla hay clínicas que ofrecen descuentos del 20% en “consultas y servicios directos de interrupción voluntaria del embarazo y ecografía, consultas de planificación familiar, revisiones ginecológicas, vasectomías, fimosis, etc.” para las y los jóvenes que presenten el carné, según anuncia la Clínica Heliopolis.  

Almería, Baena o Puerto de Santa María son otras localidades donde se ofrecen descuentos en la compra de preservativos o de la píldora postcoital, por ejemplo. De hecho, la Consejería de Salud de Sevilla ha editado folletos en cinco idiomas (español, inglés, francés, árabe y rumano) en los que se incita a tomar la píldora del ‘día después’ como solución tras las relaciones sexuales de riesgo. “Si tienes relaciones, cuídate. Si se te olvidó o algo te falló, te queda una opción: la píldora del día después”, reza el lema del folleto, en el que también se insiste en que “no es abortiva” y en que “su uso repetido no tiene riesgos graves para la salud”. Para Igualdad, “no es abortiva” . Los mismos ‘consejos’ son utilizados en la web de la última campaña del Ministerio de Igualdad, que responde al eslogan ‘Educando en Igualdad’, donde se anima a los adolescentes en cuestiones de sexo de la siguiente manera: “ya lo sabes: tanto si eres chica como si eres chico, con la sexualidad, ¡no te cortes!” En el apartado ‘Carlota te habla de sexo’, una de las secciones habla sobre la píldora postcoital y afirma que el tratamiento “no es abortivo” y que “cuanto antes se tome después del coito desprotegido, mejor”. “La gran mayoría de chicas se lo pueden tomar sin ningún problema de salud, aunque algunas veces pueden aparecer molestias leves como nauseas, dolor de cabeza, malestar general que no dura más de un día”. Pero, ni una palabra sobre los riesgos que entraña, según se cansan de advertir cada vez más expertos en Medicina. En ese sentido, tanto la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, como su homóloga en Sanidad, Trinidad Jiménez, se han mostrado como las más firmes defensoras de la píldora y del aborto, a pesar de los riesgos que entrañan.

 

Noticia publicada por Forum Libertas:
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=16759&id_seccion=24

En la sociedad española existen variadas formas de entender la sexualidad, dada la pluralidad de concepciones de la persona y la moral que coexisten. Al menos hay dos enfoques radicalmente contrapuestos: el que hunde sus raices en la antropología del humanismo cristiano que vincula la sexualidad a la complementariedad natural hombre-mujer, a la capacidad enriquecedora de crear una familia y a la apertura a la vida, por un lado; y,por otro, la que ve la sexualidad como una pura dimensión de la capacidad de placer que proporciona el cuerpo, sin más trascendencia en su ejercicio.

Una y otra forma de entender la sexualidad dan lugar a concepciones distintas sobre qué es y cómo debe hacerse la educación sexual de los más jovenes. Para la primera de ellas educar en la afectividad y la sexualidad es inseparable de la formación integral de la persona, de una educación para el amor responsable y para la entrega personal en un contexto de permanencia en el tiempo y abierta a la vida. Para la segunda, en materia sexual no hay más criterio que las apetencias individuales del momento, como si el sexo fuese un pasatiempo sin más trascendencia, no hay más pecado que la imposición ni más riesgo que el embarazo o la transmisión de enfermedades.

 El Gobierno y bastantes CCAA quieren imponer en la escuela la segunda de estas concepciones como si fuese la única legítima  y al amparo de una presunta política de salud pública. Se trata de una imposición ideológica de raíz totalitaria que desconoce el pluralismo y la libertad ideológica y religiosa y la libertad de enseñanza.

 

Benigno Blanco. Artículo publicado en La Razón.

Sobre Familia y Sexualidad

noviembre 23, 2009

¿Por qué un blog sobre familia y sexualidad? 

Por que el nuevo proyecto de ‘Ley del aborto’, además de la regulación totalmente rechazable de las practicas abortivas, dedica sus primeros 11 artículos a regular la que denomina “salud sexual y reproductiva” que han pasado desapercibidos ante la opinión pública pero que suponen  un gravísimo atentado a los derechos de la familia, a la patria potestad y a los intereses de los menores.

Foro de la Familia recuerda que una verdadera educación sexual capaz de evitar embarazos adolescentes y abortos debe ser una educación impartida desde y bajo la dirección de los padres y basada en el incentivo de la responsabilidad sexual. Insistir bajo en nombre de salud sexual y reproductiva en campañas y enfoques que llevan fracasando 30 años, como es el caso del concepto de educación sexual del Gobierno actual es como echar gasolina al fuego, pues incrementará las conductas de riesgo de los fenómenos patológicos que aparentemente se quieren combatir.

Sobre el Foro Español de la Familia:

El Foro Español de la Familia (FEF) es una asociación de asociaciones de carácter civil, ámbito nacional y vocación internacional. En la actualidad está constituido por más de 5.000 asociaciones, agrupadas en 117 federaciones, 19 confederaciones y otras entidades que en total  representan a más de  4 millones de familias españolas.

El FEF nace el 23 de Julio de 1999 en Santiago de Compostela, cuando varios centenares de representantes de diversas entidades –con objeto de cubrir en España la carencia de una plataforma familiar tal y como existe en otros países europeos- firmaron un DOCUMENTO MARCO (ver 1.5) para su constitución como un FORO civil, no confesional, que aglutinara al mayor número posible de organizaciones relacionadas con la familia.

La fuerza del Foro radica en una sencilla cuestión numérica: las  familias españolas suponen la inmensa mayoría de la sociedad;  un gigante dormido que ha empezado a hacer oír su voz.

Misión

Promover e impulsar la presencia pública de la familia en la sociedad para defender sus derechos y su papel en la vida social.

Esta presencia se consigue mediante la actuación del Foro en tres colectivos fundamentales:

a) La sociedad civil: Los ciudadanos de base.

b) Los medios de comunicación.

c) Las instituciones y organismos responsables de la política familiar: los políticos.

La incidencia del Foro en estos grupos hace posible que la Familia esté presente en la sociedad como un agente social importante con el que se ha de contar; es generador de noticias, fuente de comunicación social y de opinión pública, referente para muchos y a su vez, elemento condicionante del futuro político de España.

En definitiva, un agente social con presencia activa en todas las decisiones políticas.

Objetivos

1.  Propagar, promover y defender en el seno de la sociedad los valores esenciales de la persona y de la familia, constituida ésta por la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, estimulando la concienciación social sobre dichos valores.

2. Investigar los problemas actuales de la familia y generar soluciones y alternativas que permitan su fortalecimiento en la sociedad actual.

3. Acceder y actuar ante las instituciones y organismos responsables de la política familiar, canalizando las convicciones y los esfuerzos de muchas personas respecto a dichos valores.

4. Facilitar la comunicación y el encuentro entre entidades y personas que promuevan y defiendan valores fundamentales de la persona y de la familia.

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