ESCUELA PARA PADRES

30 Virtudes y valores humanos como base para la educación sexual de los hijos.  

No existe la educación sexual de los hijos, sin relacionarla con las virtudes y valores humanos. Los padres tienen obligación de saber, cómo encarar la educación sexual de los hijos, en función de lo que son ellos y de lo que quieren ser en su vida, teniendo en cuenta como prioridad su religiosidad, madurez de personalidad y no los aspectos técnicos y científicos. Esta educación, solamente puede ser presentada de manera integral y coherente, con la formación moral y religiosa, por lo que nadie tiene el derecho a sustituir a los padres para enseñársela. 

El sexo es una parte muy importante de la vida. Está ahí y no puede ignorarse, pero tampoco debe pensarse que es el epicentro del mundo, por mucho que la misma vida, soportada por lo medios de comunicación, intenten mezclarlo con todas las actividades y ponerlo como eje de nuestra existencia. Es muy importante reconocer la importancia y dimensión moral y religiosa que tiene y explicarlas bien a los hijos. 

Ni el Estado, ni las escuelas, ni nadie, puede obligar a los padres a que sus hijos reciban en las escuelas, unas enseñanzas que vayan en contra de sus convenciones morales y religiosas, pues la educación sexual de los hijos, es un derecho básico, innegociable,  irrenunciable e intransferible de los padres y debe ser impartida por ellos mimos, bajo su guía o por quien ellos, con plena libertad y conociendo, deleguen el alcance de esa obligación. 

Únicamente son los padres los que tienen que decidir la enseñanza y la conducta sexual de los hijos y oponerse. Tienen que defender su libertad y su derecho, a cualquier injerencia ideológica de los Estados que quieran realizar a través de los profesores o sexólogos, en la enseñanza de esta materia, pues es un grave error dejarla en manos de estos. La raíz de la solución al problema de la educación sexual y para evitar las conductas de riesgo, es educar a los hijos en una sexualidad responsable, dentro de los criterios de la moral y la religión. 

La mayoría de las veces que tratan los Estados sobre educación sexual, suelen producirse resultados irreversibles. Cuando surja un problema motivado por esa mala educación, ellos no van a estar con el hijo. Los únicos que van a estar con los hijos son sus padres. Las consecuencias de una explicación distorsionada, que deje aparte la educación moral y religiosa en el tema sexual, pueden conducir a graves situaciones, donde los únicos perjudicados son los hijos y los padres, no los maestros ni los sexólogos. Así que padres, ya lo saben: Mucho ánimo, nunca es tarde, nunca es inútil y nunca es en vano. 

La sexología no estudia la parte moral y religiosa de la sexualidad humana. Se centra únicamente, bajo el punto de vista científico, en su funcionamiento genital, fisiológico, social y psicológico. Por lo tanto la parte más importante para las personas y especialmente en la formación de los hijos, es la parte moral y religiosa, la materia que no estudian los sexólogos. Por esta premisa, de muy mala forma podrán darles consejos morales y religiosos a los hijos. 

Los padres tienen que estar muy bien informados, sobre todos los aspectos relacionados con la sexualidad de sus hijos. Para ello disponen de muchísimos libros, conferencias, páginas de Internet, etc. Pero sobre todo, deben informarse bien de los sacerdotes, pastores, rabinos, imanes y personas bien formadas, que sean expertos en enseñar este tema. Todos los padres han sido cocineros antes que frailes y saben cuales fueron sus puntos fuertes y sus puntos débiles, sus éxitos y sus fracasos, en el tema sexual. Para la época actual, tienen que añadirle un coeficiente multiplicador del mil por uno, puesto que los hijos están sometidos a una constante presión sexual, por sus amigos y por la sociedad en general, que se refleja en los medios de comunicación, Internet y las pantallas electrónicas. 

El amor dentro de la sexualidad es la plenitud. La relación sexual es la manifestación física del amor, por lo que no se puede reducir a un simple tema de genitales y de reproducción, ya que la genitalidad es algo muy personal e intimo de cada persona y está complementada con los sentimientos, los afectos y la educación y práctica de las virtudes y valores humanos. La realidad científica de la sexualidad, es labor de otros profesionales, pero la educación sexual en sus aspectos morales y religiosos, es obligación insustituible e irrenunciable de los padres. 

30 Virtudes y valores humanos, como base para la educación sexual de los hijos. Para tener buenos resultados con los hijos, en la enseñanza de la sexualidad, es imprescindible que los padres, previamente, les hayan puesto los cimientos de una buena formación moral y religiosa. No se puede empezar la casa por el tejado, ni enseñar sexualidad a los hijos, si no tienen el soporte, entre otras muchas cosas, en el ejemplo dado por las padres y en tener un gran conocimiento y una buena práctica, de las siguientes virtudes y valores humanos: 

Abstinencia, amor, autodisciplina, castidad, decoro, decencia, educación, familia, fe, fortaleza, generosidad, honestidad, modestia, obediencia, oración, orden, paciencia, perdón, prudencia, pudor, pureza, recato, religiosidad, respeto, responsabilidad, sencillez, templanza, tolerancia, virginidad masculina y femenina, voluntad, etc. 

La forma y profundidad de enseñar las virtudes y valores humanos, relacionados con la sexualidad, dependerá de la edad fisiológica y mental, de cada uno de los hijos o hijas. Aunque en la escuela todos tienen la misma edad aproximadamente, los condicionantes educacionales, físicos y mentales, pueden ser totalmente diferentes. No puede ser “café para todos”. Es un tema tan importante, donde cualquier error en la educación moral de la sexualidad de los hijos, puede tener resultados catastróficos e irreversibles. 

No se puede dejar la educación sexual de los hijos, en manos de los maestros de la escuela ni de los sexólogos, pues aunque tuvieran muy buenas intenciones, jamás podrían sustituir a los padres, ni a los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes. Cómo se va a poder hablar de sexo a los niños en una escuela, si en el aula hay niños y niñas en diferentes edades y circunstancias personales y mentales, totalmente heterogéneas, y donde el conocimiento de la interioridad de los niños, por parte de los maestros, es nulo o prácticamente nulo, en comparación con el conocimiento que tienen sus padres. 

Algunas veces los padres no saben, no se sienten seguros, o creen que no están muy bien preparados, para cumplir su misión educativa, que es hablar con sus hijos, para guiarles hacia la plenitud de su desarrollo físico, mental y religioso. Si no se atreven a hablarles sobre la moralidad y religiosidad de la sexualidad, deberán formarse profundamente en este tema, para buscar el conocimiento y las herramientas necesaria, que les permita hacerlo. Así educaran unos hijos, para que sean felices y no se metan en problemas sexuales. Si no se forman adecuadamente, sus hijos muy posiblemente, recibirán la información inadecuada a través de sus amigos o en lugares, donde no siempre tienen buenas intenciones. Si los padres creen profundamente en la verdad de lo que dicen, los ataques que reciban por mantener con firmeza su derecho a educar, no pueden tener otro efecto que el de reforzar su verdad. Y estas conversaciones, tan íntimas e importantes, donde se habla, uno a uno, con los hijos, les unen mucho más con los padres y quedan siempre en el recuerdo. 

Hay muchas cosas a tratar con los hijos relacionadas con el sexo, pero cada una a su debido tiempo. Desde muy pequeños, los padres tienen que enseñar a sus hijos las características del cuerpo humanos, así como las grandes diferencias fisiológicas entre los sexos. A tener un cuidado exquisito con su propio cuerpo, haciendo hincapié en la práctica de las virtudes y valores humanos, así como los peligros que representa para ellos y los demás, las acciones y las miradas que conlleven desvergüenza, descaro, inmodestia, indecencia, consentimiento, indiscreciones, etc. 

No se les puede enseñar las mismas cosas a los hijos pequeños, que a los adolescentes. Estos tienen que tener las bases bien aprendidas desde pequeños, para que puedan entender y llevar a efecto las enseñanzas que sus padres les vayan dando. Los padres deben enseñarles que el sexo humano, no se puede reducir únicamente a conceptos de placer. Que delante del sexo hay todo un por qué de su existencia y utilización, ya que es la máxima expresión del amor, reflejado entre dos personas diferentes. La sociedad actual lo presenta como una visión muy superficial, de una parte de la vida. 

La mayoría de los hijos suelen pedir que sean sus padres quienes les eduquen sexualmente. Las preguntas difíciles y las dudas, prefieren hacérselas a los padres, antes que a los maestros e incluso mucho menos hacerlas públicamente, delante de sus compañeros en la escuela. Muy pocos prefieren ser educados por personas ajenas a sus padres. Cada hijo es distinto y por lo tanto con necesidades y capacidades diferentes, que le llevan a que esa necesidad de conocer su sexualidad, que tienen en potencia, la quiera vivir en plenitud de forma íntima. Si en algún momento, los hijos no quieren o no se atreven a hablar con sus padres de este tema, es que no ha habido una educación sexual desde la niñez y por lo tanto, faltan de incorporar a su vida la práctica de las virtudes y valores humanos, relacionados con la educación sexual. 

Algunos adolescentes se creen que saben todo sobre la sexualidad, porque se lo ha explicado un compañero de la escuela, los maestros, los sexólogos, se han leído un libro sobre la materia o han navegado en las páginas de Internet, pero al final, no saben nada. Muchas veces tienen demasiada información recibida de gente con poca formación. Pero también tienen la ignorancia de que saben ya todo, lo que conlleva muchos más problemas, porque tienen que enfrentarse a situaciones que antes no tenían y no están preparados. Hay otros jóvenes que no quieren saber todo, porque reconocen que aun no es su tiempo. El sabio cree que no sabe mucho y el ignorante que sabe todo. 

Normalmente están desinformados de la cruda realidad y se encuentran solos frente a los peligros, que lleva una mala o peligrosa educación sexual. Hoy los medios de comunicación, los maestros y los sexólogos dicen a los jóvenes que estén tranquilos y que no les va a pasar nada: Que hagan lo que quieran, con quien quieran o puedan, cuando y como quieran. Solamente les dejan una premisa, que se pongan el preservativo. Es como decir al hijo coge la motocicleta, vete a la velocidad que quieras, por la calle prohibida que quieras y como quieras, pero, es si, ponte el casco. Seguro que se matarán o que se quedarán parapléjicos. 

Los hijos a determinadas edades, deben conocer los riesgos de las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Hay que decirles la verdad y contarles los riesgos que conllevan para toda la vida, como empiezan en bromas y terminan muy en serio.  En el aspecto sexual, el final de la promiscuidad, es morirse enfermos de sida, de venéreas, de papiloma, etc. Las enfermedad de transmisión sexual, en 40 años, han pasado de 5 enfermedades, que padecía el ser humano, a 33 enfermedades distintas y esto se debe al cambio de actitud y conducta en la sexualidad, al no haber habido una educación sexual, dentro de la moral y de la religión. Las enfermedades de transmisión venérea las curan los médicos, no maestros ni los sexólogos. Estas enfermedades se contagian por el simple contacto, aunque se usen preservativos. 

Los padres tienen que hacer hincapié en cuidar la sensibilidad y la privacidad de sus hijos, pues entre los maestros y los sexólogos, suele abundar la información, pero escasear la formación, lo que produce daños irreparables entre los hijos. No se puede reducir la enseñanza de la sexualidad, exclusivamente a la prevención de riesgos por saber usar bien el preservativo. 

La sexualidad humana es preciosa, la llave de la felicidad, el amor de dar y recibir, que se debe vivir en plenitud con la persona que se ama, aunque haya que esperar. Un padre que quiere a sus hijos, les dirá que es preferible que esperen a su madurez, porque nadie se ha muerto por mantener la abstinencia. 

Las relaciones sexuales promiscuas, producen en los jóvenes mucho pesar, pues creen que van a ser muy felices, por el hecho de entregarse mutuamente y de sentirse queridos, pero inmediatamente comprueban que no es cierto. Que lo que suele ocurrir, pasado un tiempo es, “que si te he visto, no me acuerdo”, máxime, si como es normal, se presentan los embarazos inesperados y tienen que enfrentarse a maternidades muy jóvenes, a los abortos y los síndromes post aborto.

Francisco (Blog “Mi cumbre”)

Fuente: http://blog.micumbre.com/2010/07/09/como-hablar-del-sexo-a-los-hijos-adolescentes/

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PARTE II

¿Qué dice la ciencia?

Los estudios científicos y las cifras estadísticas coinciden en que este enfoque viene fracasando. Alrededor del 80% de las muertes maternas en países pobres se evitarían mejorando las condiciones sanitarias en los partos. El embarazo adolescente, sostiene la Dra. Chireau, se previene mejorando el entorno familiar y social de los adolescentes, con educación. En países donde se ha implementado el enfoque con anticonceptivos, como en Inglaterra, el embarazo adolescente no ha disminuido sino ha aumentado.

Otro estudio publicado recientemente, financiado por el gobierno federal y dirigido por el Dr. John Jemmott y un equipo de investigadores de la Universidad de Pensilvania, encontró que los programas de educación en la abstinencia obtienen resultados notoriamente superiores en el retraso de la actividad sexual de los adolescentes. Se realizó sobre una población de 662 estudiantes afroamericanos en edad escolar, mayormente de 12 años. Estos  fueron divididos en 3 programas: un programa de sólo abstinencia dirigido a reducir las relaciones sexuales,  un programa de sólo “sexo seguro” dirigido al uso del preservativo y un programa de estudio más largo combinando abstinencia y “sexo seguro”.

En los dos años siguientes, el 52% de los niños en el programa de “sexo seguro” se había convertido en sexualmente activo, seguido por el 42% de aquellos en el programa combinado, y solamente el 33% de los de educación en sólo abstinencia habían tenido actividad sexual.

El Instituto Guttmacher, entusiasmado con la nueva Oficina de Salud del Adolescente de Obama y la iniciativa de los US$ 114.5 millones de dólares para incrementar la educación sexual y el uso del preservativo, tomó muy a la ligera la evidencia hallada en el estudio de Jemmont y se limitó a decir que “los resultados de esta prueba no deberían tomarse en el sentido que todas las intervenciones de sólo abstinencia son eficaces”.

“El 90% de los padres quieren que sus hijos aprendan a abstenerse de la sexualidad,” dijo la Dra. Miriam Grossman, autora de “Unprotected” (“Sin Protección”) en su presentación durante la Comisión sobre el Status de la Mujer-CSW. Miriam Grossman, psiquiatra del Centro de Salud Estudiantil de la Universidad de California, explica en este libro que la noción de “sexo seguro” provee a los estudiantes de una falsa seguridad que promueve las relaciones sexuales casuales. Y esto es lo que pone en peligro su salud emocional y física. 

Esta noción no es una idea aislada sino que es corroborada en otros ámbitos. Por ejemplo, el periódico  “Investor’s Business Daily” informa que “los adolescentes que practican la abstinencia rinden mejores resultados académicos y tienen casi el doble de probabilidad de graduarse de la universidad.”

El embarazo en adolescentes aumentó en casi todos los años desde que los programas de educación sexual fueron implementados en las escuelas públicas y privadas. Sólo disminuyeron durante el inicio de los 90’s cuando se aplicaron programas de educación en la abstinencia en un significativo sector de la población. Las tasas de embarazo en adolescentes tuvieron una significativa y constante disminución a partir del 41% en que alcanzaron un pico en el año 1990 hasta alcanzar los mínimos históricos entre el 2000 y el 2005. ¿Más claro? Imposible.

Sin embargo, algunas afirmaciones del Instituto Guttmacher van en un sentido contrario, sin ningún sustento en la realidad. Ellos sostienen que “el descenso significativo en las tasas de embarazo en adolescentes en la década de los 90’s fueron el resultado abrumador de un mayor y mejor uso de los anticonceptivos entre los adolescentes sexualmente activos”. Pero no citó ninguna prueba de esta afirmación. Seguramente porque no tenían ningún  resultado de reducción de embarazos en adolescentes que mostrar en ninguno de los 35 estados que declinaron participar en los programas de educación en la abstinencia de la presidencia anterior.

Llamado a ser coherentes con los hallazgos científicos

La Dra. Chireau pidió a las Naciones Unidas que adopten un nuevo paradigma en la prevención del embarazo adolescente. Particularmente expresó su deseo de que el gobierno de los Estados Unidos se ocupe efectivamente del embarazo del adolescente tratando las causas principales de la decadencia de la sociedad, la pobreza, la inseguridad en la adolescencia, la depresión, las violaciones y los hogares rotos. Alentó el fortalecimiento de programas sociales que reintegren a la sociedad a los adolescentes con problemas. Pidió un mayor apoyo a toda instancia social a favor de la responsabilidad en la crianza de los hijos, la promoción de las familias estables y la educación en la abstinencia. En relación a la cooperación internacional hacia los países en vías de desarrollo, opinó que deben tener un fuerte énfasis en el mejoramiento de la asistencia sanitaria básica.

“La educación sexual y la salud reproductiva”, concluyó la Dra. Chireau, “ha demostrado que como metodología no resuelve el problema del embarazo adolescente. No se debería seguir insistiendo en lo mismo. Especialmente en países donde un dólar gastado en “salud reproductiva” significa un dólar no invertido en asistencia médica primaria”.

 

 – Joan Claire Robinson es Asistenta del Editor de Population Research Institute.

– Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigación en Población (Population Research Institute), una organización sin fines de lucro dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblación en el mundo.

Steven W. Mosher Presidente

Dra. Monique Chireau

Fuente: http://www.sinsida.com/analisis/montador.php?tipo=noticia&categoria=analisis&fichero=Emba9-5-10


(PARTE I)

Los preservativos iban a evitar o reducir los embarazos de adolescentes. Ha ocurrido lo contrario. ¿cual es la raiz del tema?

Los defensores del aborto dicen que los preservativos son la forma de reducir o evitar los embarazos de adolescentes, pero una destacada ginecóloga norteamericana sostiene que ese enfoque viene fracasando porque ignoran la raíz de la causa.

“¿El embarazo del adolescente es realmente el problema, o el síntoma de un problema mayor?” preguntó la Dra. Monique Chireau en una mesa de delegados de las Naciones Unidas. Por invitación de Population Research Institute y auspiciado por la Misión Mexicana de las Naciones Unidas, la Dra. Monique Chireau, especialista en Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Duke, trajo una voz fresca y científica al debate de las Naciones Unidas para solucionar la mortalidad materna y el embarazo del adolescente. 

“En mi opinión, el embarazo del adolescente es un síntoma del declive de toda una sociedad”, puntualizó la Dra. Chireau, argumentando por una nueva metodología en el enfoque de las Naciones Unidas. “Los magros resultados de lo hecho hasta ahora nos exige dar un paso atrás para analizar los factores de riesgo en la sociedad por los cuales las jóvenes quedan embarazadas.”

Ciertamente la evidencia recogida en diversos estudios muestra que “las niñas en el rango de 11-14 años tienen los mas altos riesgos” de muerte durante o después del embarazo. También es claro que el embarazo en adolescentes es un tema que tiene fuertes implicaciones en el futuro económico de las adolescentes. Éstas tienden a abandonar la escuela, sus ingresos están al nivel de pobreza o por debajo y rara vez son capaces de lograr una paridad tanto educativa como económica con sus coetáneos.

Sin embargo, no hay suficientes estudios de comparación sobre riesgos durante el embarazo entre adolescentes solteras enfrentando ambientes desfavorables con  adolescentes casadas en sociedades estables, explicó la Dra. Monique Chireau.  Este tipo de comparación nos daría luces sobre lo que los gobiernos podrían hacer para ayudar a las adolescentes embarazadas. 

La evidencia científica contradice las tesis a favor del aborto y la anticoncepción

Un argumento frecuente para la ampliación del aborto es que evita la mortalidad materna y el embarazo de la adolescente, explicó la Dra. Chireau. “Chile tiene leyes del aborto muy restringidas, y sin embargo, cuenta con las tasas mas bajas de mortalidad materna en el mundo.” A propósito, Chile tiene unos registros de datos excelentes y buenos servicios de asistencia materna primaria.

 “Los embarazos en adolescentes son elevados en áreas con tasas de natalidad bajas, con excepción de Sudáfrica,” señaló la Dra. Chireau, analizando las cifras de los 5 continentes. “Tasas de embarazos en adolescentes, suicidios masculinos y femeninos, el homicidio y la depresión coinciden en parte.”

“Inglaterra tiene las tasas mas elevadas de embarazos de adolescentes en Europa. A pesar de 10 años de intensos esfuerzos del Partido Laborista, aplicando estrategias típicas de prevención, incluyendo la ampliación de la educación sexual, la creciente disponibilidad a la anticoncepción y el aumento al acceso del aborto (sin el consentimiento de los padres), la tasa de natalidad entre las adolescentes ha continuado aumentando de 5% a 10% por año y el 50% de embarazos de adolescentes en Inglaterra termina en aborto”.

“Dado que Gran Bretaña tiene acceso universal a la asistencia médica primaria como todo país desarrollado, la mortalidad materna permanece baja. Pero si los embarazos de adolescentes aumentan 5 a 10% en un país en vías de desarrollo (debido a este enfoque fallido de la educación sexual, el aborto y la anticoncepción), su mortalidad materna podría fácilmente dispararse.”

De hecho, artículos médicos publicados ponen en duda la educación sexual actual y las estrategias del aborto para reducir la maternidad adolescente. No obstante y aunque parezca mentira, estos estudios son prácticamente ignorados. En el 2002, el British Medical Journal publicó un meta-análisis sobre el punto. Un meta-análisis es una cuidadosa reseña sistemática, un método que detecta con precisión las pequeñas diferencias, analizando beneficios y daños. Este estudio abarcó 12 bases de datos electrónicos, 10 journals de prestigio, contacto con los autores y descubrió que las estrategias de prevención, educación sexual estándar y la planificación familiar, “no retrasan el inicio de las relaciones sexuales, ni mejoran el uso de métodos de control natal entre los jóvenes, ni tampoco reducen el número de embarazos en mujeres jóvenes”. También el mismo metanálisis “muestra que algunos de estos programas aumentan las tasas de embarazo y las enfermedades de transmisión sexual.”

Inflar las estadísticas de mortalidad materna y embarazos adolescentes

Esta fue la tónica del discurso feminista en la reunión de la Comisión sobre el Status de la Mujer en marzo, más conocida como “Beijing + 15”. Su objetivo era reiterar que la panacea era el uso universal de anticonceptivos, el aborto legalizado y una super agencia del género dentro de UN.

“Cada minuto una mujer muere por causas relacionadas al embarazo” Dr. Yves Bergevin, UNFPA, sesión inaugural de la reunión de la Comisión sobre el Status de la Mujer 2010, Naciones Unidas.

“Los programas rígidos, moralistas, de sólo abstinencia promovidos por una política federal anterior… son un experimento fallido”, Instituto Guttmacher, comunicado de prensa reciente, citando el incremento de 3% de embarazos de adolescentes en los Estados Unidos durante el año 2006 “No puedes morir por un embarazo si no estas embarazada. Por lo tanto, el acceso universal a la planificación familiar es lo más efectivo a corto plazo para reducir la mortalidad materna.
´el combo clásico´ incluye preservativos, anticonceptivos orales, inyectables, Depo-Provera, métodos a largo plazo, implantes, y una vez que la familia ha decidido no tener más hijos, la permanente ligadura de trompas y vasectomía.”. Dr. Bergevin, UNFPA.

 “Se estima que hasta 100,000 muertes maternas podrían evitarse cada año si la necesidad de la anticoncepción se cumpliera con eficacia… Cada año, casi 70,000 niñas con edades entre los 15 y 19 años mueren por complicaciones relacionadas con el embarazo” “La situación mundial de los niños en el 2009”, UNICEF

-Continuará-

Steven W. Mosher Presidente

Dra. Monique Chireau

Fuente: http://www.sinsida.com/analisis/montador.php?tipo=noticia&categoria=analisis&fichero=Emba9-5-10


Debate sobre educación sexual, Antena3 TV.

Parte 1:

Parte 2:

El Espejo distorsionado

junio 7, 2010


Cine y fascinación: la capacidad sugestiva de las películas y la legitimación de conductas

La representación audiovisual (cine y televisión) posee una capacidad muy superior a la de otros medios de comunicación: prensa, revistas, radio, grabaciones musicales… Una capacidad superior para fascinarnos, para evadirnos de la realidad y transportarnos a otro mundo de valores. La representación en los filmes es siempre una experiencia viva y fuerte, emocionalmente dramática, y con frecuencia se acaba asimilando como una experiencia vivida. Puede alcanzar esa conmoción interior que los clásicos denominaban “catársis”.

Así, por ejemplo, una chica joven podría pensar: “¿Cómo me van a decir mis padres que la relación sexual se orienta a la vida y sólo tiene sentido en el matrimonio? ¡Si yo sé cómo es (autoridad epistemológica) y cómo debe ser (autoridad deontológica) el sentido de la relación sexual! ¡Si sé que tiene sentido cuando hay “amor”, cuando es expresión de un sentimiento! ¡Si lo he visto con mis propios ojos, si lo he vivido!”.

En realidad, lo ha visto y lo ha “vivido” en el cine, pero lo ha asimilado como algo vivido en primera persona.

Esas imágenes audiovisuales le han permitido asumir la instancia de testigo presencial: considera verdaderamente que ha experimentado esos hechos, y por tanto le parecen más verdaderos y reales que los discursos de sus padres y educadores. El tratamiento del tema, la historia “vivida” o “experimentada” en la película o la teleserie, adquiere así el estatus de algo incontestable, asentado en virtud de una supuesta experiencia propia.

Esta faceta de “manipulación de la experiencia” resulta mucho más importante en los jóvenes, pues son más vulnerables al poder fascinador de la imagen. Cuando en la escuela se habla de valores o actitudes morales, o cuando sus padres les proponen hablar “de algo serio”, inmediatamente ponen un filtro ante lo que oyen, porque lo interpretan como “imposición”, como “sermón” o, en el peor de los casos, como flagrante “manipulación”. Pero no piensan nada de eso cuando ven una película que les habla también de valores y de actitudes morales.

En muy pocos años Las historias (asumidas como “experiencias” personales) parecen fluir con espontaneidad, pero son fruto de una determinada concepción de la vida: detrás de ellas hay un filtro intelectual que muestra unos modelos de felicidad y unos personajes que pueden hacernos parecer ridícula una virtud o aceptable y digna una conducta viciosa. Penetran en su mundo interior sin obstáculos, a remolque de las emociones vividas en su imaginación.

La función de legitimación que las ficciones audiovisuales ejercen en nuestra sociedad. En su libro “Theories of film”, Andrew Tudor define así este efecto sobre el público: “Es el efecto, más potente que los habitualmente descritos, por el que las películas justifican o legitiman creencias, actos e ideas”.

Hoy en día, el cine ha legitimado conductas y percepciones de la realidad que hace sólo unos años provocaban el rechazo o la discrepancia moral de buena parte de la sociedad. Hoy, después de haberlos visto una y otra vez en filmes y teleseries, han pasado a ser “normales”, legítimos. El cine les ha dado carta de naturaleza, ha establecido socialmente que son mucho más corrientes de lo que se piensa, que son plenamente válidos y, en todo caso, que deben verse como inevitables. Por eso invita al público a aceptarlos como “políticamente correctos”.

Entre otros comportamientos que afectan directamente a la familia y que el cine ha contribuido a legitimar, podrían señalarse algunos ejemplos:

 — La convivencia durante el noviazgo: en todas las teleseries juveniles, desde “Compañeros” y “Al salir de clase”, hasta “El internado”, “90-60-90” o la polémica TV movie “El pacto” (en la que siete adolescentes de 4º de ESO deciden quedarse embarazadas por solidaridad con otra alumna embarazada: así, engañando de paso a sus parejas –coniven con sus novios con la más plena naturalidad– llegan no sólo a banalizar el sexo, sino a justificar la maternidad por mero capricho, al margen de todo compromiso).

— La justificación y exaltación de la homosexualidad, en cintas como “Brokeback Mountain”, “Philadelphia” o “La boda de mi mejor amigo”; y en teleseries como “Aquí no hay quien viva” o “Los hombres de Paco”.

— La ruptura familiar como forma de liberación, y la infidelidad como realización personal. Entre otros filmes que idealizan y legitiman el adulterio, cabe destacar “Los puentes de Madison”; y entre las teleseries… casi todas.

— La promoción del aborto, como alivio para la madre (¿?) y como modo de ejercer la medicina (¿?): como en “Las normas de la casa de la sidra”.

— La legitimación de la eutanasia, con películas ideológicamente orientadas como “Million Dollar Baby” o “Mar adentro”; y, por supuesto, queda plenamente justificado en muchos diálogos de las teleseries actuales.

Ciertamente, el cine ha sido siempre una “fábrica de sueños”. En esos sueños (más o menos mediatizados por la narrativa audiovisual o cienmatográfica) nos proyectamos habitualmente y con ellos tratamos de configurar nuestras identidades. Por eso, porque es punto de referencia para nosotros mismos, el mundo audiovisual ha sido también comparado a un gran espejo. Pero hoy en día parece ser “un espejo distorsionado”, porque al mirarnos en él y buscar nuestro verdadero rostro, lo que vemos resulta ser bastante alejado de nuestra vida, de nuestros valores, de nuestra familia. Lo que esas imágenes autorizan a pensar y a actuar es asumido por los espectadores como algo legítimo, validado y plenamente aceptable en nuestras vidas.

Alfonso Méndiz

Fuente: http://www.fluvium.org/textos/dolor/dol290.htm


FEMINICIDIO GLOBAL: EL ESQUELETO DENTRO DEL ARMARIO DEL FEMINISMO ABORTISTA.

Más del 40% de los nacimientos anuales del mundo ocurren en países donde una niña tiene muchas menos probabilidades de nacer que un niño. Durante más de 30 años, se ha estado usando el eufemismo “preferencia por el varón” en sociedades donde es común realizar ecografías, con el objeto de saber si la criatura por nacer es una niña para entonces abortarla. Este feminicidio silencioso ha creado una crisis demográfica en el mundo contemporáneo. ¿Cómo es posible que “100 millones de niñas que no están”, un titular reciente en el Boston Globe, pueda ocurrir sin que ninguna importante institución u organización mundial se haya movilizado para luchar contra ello?

Amartya Sen, el economista de la India ganador del Premio Nóbel, levantó la voz de alarma acerca de la ausencia de mujeres en un controversial artículo publicado en el New York Review of Books en 1990. El Sr. Sen comenzó con la simple observación de que tiene que haber una mortífera discriminación contra las mujeres, porque el promedio de longevidad de las mujeres es varios años superior al de los hombres; sin embargo, las mujeres son minoría en las poblaciones de muchos países. En un artículo publicado en el 2003 en la British Medical Journal, que enfatizaba el rol de los abortos por selección del sexo, Sen confesó no haberse dando cuenta de que el principal factor de la ausencia de mujeres era la discriminación contra ellas antes del nacimiento más que después de él.

Aún antes, la filósofa Mary Anne Warren publicó, en 1985, Gendercide: The Implications of Sex Selection (“Génerocidio: Las implicaciones de la selección del sexo”, traducción libre). Este nuevo término, acuñado por la Sra. Warren, se derivó de la palabra “genocidio”, pero con la distinción de que las matanzas tienen por blanco a uno de los dos sexos. Increíblemente, para una persona explícitamente alarmada acerca de las masacres basadas en el género, la opinión de la Sra. Warren es que “existe un mayor peligro de que la prohibición legal de la selección del sexo pondría en peligro otros aspectos de la libertad reproductiva de las mujeres”. Su postura extremista a favor del “derecho” al aborto la hace incapaz de defender las vidas de las mujeres por nacer que no son deseadas, y no es la única entre las feministas preaborto.

En el 2007, se propuso una resolución condenando el aborto por selección del sexo en la reunión anual de la Comisión de la ONU sobre el Status de la Mujer. La resolución contaba con un amplio apoyo y evidentemente estaba enfrentando el problema de la discriminación contra las mujeres. Imagínense mi sorpresa y la de muchas otras personas, cuando las poderosas organizaciones no gubernamentales para los derechos de las mujeres ante la ONU, cabildearon duramente y con éxito hasta impedir su aprobación, cosa que lograron con la ayuda de sus aliados en la Unión Europea y de China. El principal “argumento” de las feministas proaborto en los pasillos de la ONU, era que esta resolución era una “movida táctica” de los cabilderos provida ante la ONU y que el “derecho” al aborto no podía ser limitado de ninguna manera.

Muchos estarían de acuerdo con que ningún movimiento social puede sobrevivir a largo plazo si existe una traición fundamental contra la razón de su existencia. El motivo del feminismo es luchar contra la discriminación de las mujeres. Por lo tanto, es una increíble hipocresía el que grupos y líderes influyentes de un movimiento digan que defienden el “derecho” de las mujeres a elegir el aborto sin límites, por encima de luchar para salvar a millones de niñas por nacer que son el blanco de la muerte todos los años por el único “crimen” de ser mujer.

Mucha gente apenas está despertando ante el génerocidio de toda una generación de mujeres en Asia. Pero cuando comiencen a hacer preguntas difíciles acerca de cómo ello se ha permitido, al “feminismo” institucionalizado se le hará más difícil todavía dar una explicación de su forma de actuar.

Joseph Meaney

Director de Coordinación Internacional de HLI

Fuente: http://www.vidahumana.org/news/17mayo2010.html#3


La Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), declaró el año pasado (2009), en uno de sus documentos, que “la sexualidad es un aspecto fundamental de la vida humana, pues comporta dimensiones físicas, espirituales, sociales, económicas, políticas y culturales” [1]. El documento de la UNESCO siguió diciendo que la “educación” sexual es importante, debido “al impacto que los valores culturales y las creencias religiosas tienen en los individuos, especialmente en la gente joven, en cuanto al manejo de sus relaciones con sus padres, maestros, otros adultos y sus comunidades” [1].

Este documento, que es considerado una “guía”, contiene un conjunto de directrices para que todos los países las utilicen una vez realizadas las adaptaciones culturales apropiadas. La Guía fue desarrollada luego de una consulta con miembros de distintos organismos de la ONU: ONUSIDA, UNFPA, UNICEF, OMS [2] y la propia UNESCO. El documento considera esencial el rol de las escuelas; pues la mayoría de los niños pasan la mayor parte del día en ellas. Según la Guía, las escuelas poseen la infraestructura y los adultos de confianza — maestros y administradores — que se necesita para que puedan llegar a ser los centros comunitarios que proporcionen los enlaces a los servicios de “salud sexual y reproductiva”.

En este contexto es muy preocupante el énfasis que el informe le da al “derecho” que los adolescentes tienen a la “confidencialidad” en materia de “salud reproductiva”, al extremo de que sus propios padres quedan excluidos: “Hay lugares donde la gente puede acudir para obtener apoyo en [cuestiones de] salud sexual y reproductiva (por ejemplo: … servicios de anticoncepción [y] … aborto… Una buena fuente de ayuda mantiene la confidencialidad y protege la privacidad”.

Acto seguido el documento explica lo que significa la palabra “confidencialidad” diciendo: “Para promover la salud y el desarrollo de los adolescentes, también se les anima a los estados miembro a respetar estrictamente su derecho a la privacidad y a la confidencialidad, incluyendo la consejería y el asesoramiento en materia de salud… Esta información puede ser dada a conocer solamente con el consentimiento del adolescente… Los adolescentes que son considerados lo suficientemente maduros para recibir consejería sin la presencia de sus padres u otras personas, tienen derecho a la privacidad y pueden pedir servicios confidenciales… [Ello] incluye servicios apropiados de salud sexual y reproductiva”.

El documento define la “educación” sexual como una manera de abordar la enseñanza de la sexualidad y las relaciones que sea apropiada a la edad, culturalmente relevante y realizada de tal manera que proporcione información científicamente “precisa”, “realista” y desprovista de “juicios parcializados”. La Guía también alega que los programas actuales de “educación” sexual en EEUU y otros países desarrollados o en desarrollo, han sido elaborados con el objeto de “reducir” los embarazos no deseados y las infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH; y no para proporcionar información acerca de la “salud sexual y reproductiva”.

Debemos señalar enseguida que la frase “salud sexual y reproductiva” es un eufemismo que utilizan las organizaciones antivida para ocultar el aborto y los anticonceptivos, incluyendo los que son abortivos, a pesar de que en ningún documento oficial de la ONU se ha incluido el aborto en la definición de este término [3].

Los autores de la Guía también alegan que los programas de abstinencia en EEUU han tenido un “efecto mínimo” en cuanto a posponer la iniciación de la actividad sexual. De hecho, el actual gobierno federal de EEUU tiene la misma línea ideológica de la ONU. Un “estudio”, realizado por agencias de dicho gobierno, sobre la enseñanza de la abstinencia sexual a adolescentes, arrojó las siguientes “conclusiones”, que fueron publicadas en noviembre del 2009: (1) “no hay” evidencia de que dicha enseñanza logre impedir los embarazos, las ITS y el VIH [3], y (2) se recomienda, en su lugar, una “educación” en “salud sexual y reproductiva”. [4]

Sin embargo, estas “conclusiones” del “estudio” del gobierno de EEUU, que la UNESCO ha aceptado, son absolutamente falsas. Se estrellan estrepitosamente contra los datos proporcionados en nuestro primer artículo de este mismo boletín. Y, como, demostraremos en un ulterior artículo, este “estudio” está desacreditado. (Consultar: http://www.vidahumana.org/news/19abril2010.html#3)

Basándose en esas “conclusiones”, el documento de la UNESCO propone “mejorar” la situación actual por medio de la introducción de una enseñanza “eficaz”, basada en las escuelas, de la “salud sexual y reproductiva”, comenzando a la edad de 5 años.

El segundo volumen de la Guía de la UNESCO contiene una descripción extensa y muy concreta del contenido que recomienda para esta enseñanza según las edades de los estudiantes. Los conceptos claves son (1) las relaciones, (2) los valores, las actitudes y las capacidades, (3) la cultura, la sociedad y los derechos humanos, (4) el desarrollo humano, (5) el comportamiento sexual, y (6) la “salud sexual y reproductiva”. Entre los objetivos del aprendizaje se encuentran los siguientes: (1) La redefinición de la familia en términos de “diferentes tipos de familia” para las edades de 5 a 8 años, (2) los valores en relación con el género, las relaciones, la intimidad, la sexualidad y la reproducción para las edades de 9 a 12 años, (4) y (6) el uso correcto y consistente del condón y los anticonceptivos también para las edades de 9 a 12 años y (5) la masturbación para las edades de 9 a 12 años.

En próximos artículos presentaremos el tipo de “educación” sexual que otras organizaciones antivida también quieren implementar en el mundo, como si fuese un “derecho humano internacional” de niños, adolescentes y jóvenes.

Los padres de familia hispanos de EEUU y América Latina, ¿quieren este tipo de “educación” sexual que propone la UNESCO para sus hijos? ¡Por supuesto que no! ^

 

 Felipe Vizcarrondo, MD, MA, es médico pediatra y cardiólogo, especialista en bioética, y colaborador de VHI. 
Fuente: http://www.vidahumana.org/news/19abril2010.html#3 
 Notas:
[1]. International Technical Guidance on Sexuality Education, vol. 1, The Rationale of Sexuality Education, UNESCO, http://hivaidsclearinghouse.unesco.org
[2]. El ONUSIDA es el organismo que se ocupa de la “prevención” del SIDA; las siglas “UNFPA” se refieren, en inglés, al Fondo de Población de la ONU; las siglas “UNICEF” se refieren, también en inglés, al Fondo de la ONU para la Infancia; y las siglas “OMS” se refieren a la Organización Mundial de la Salud.
[3]. Véase: “El por qué el eufemismo ‘salud reproductiva’ sí incluye el aborto (II)”, Boletín Electrónico de VHI, Vol. 8, No. 20, 2 de junio del 2004, http://www.vidahumana.org/news/2JUNIO04.html. Totalmente documentado. En cuanto a que el término “salud reproductiva” fue definido oficialmente por la ONU sin incluir el aborto, véase: UNFPA, Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, 1994, par. 7.2 y par. 8.25, http://www.unfpa.org/spanish/icpd_poa.htm.
 [4]. Prevention of HIV/AIDS, other STIs and Pregnancy: Group-based Abstinence Education Interventions for Adolescents, The Community Guide, CDC, United States HHS, http://thecommunityguide.org/hiv/abstinence.ed.html.